Algo que aprender del Dalai Lama

16 diciembre, 2014 0 Por marcosedo

El enojo, el orgullo y la competencia son nuestros verdaderos enemigos.

Dalai Lama

Una persona de la que siempre se puede aprender algo, en este caso nos da a conocer tres conceptos que juegan en nuestra contra, por ello es positivo entender su significado, e intentar apartarnos de ellos.

Enojo

Aunque hay diferencias en cuanto a su definición, este término se asocia con la ira, que suele ser una respuesta ante una amenaza, además de generar ganas de venganza. Es una emoción difícil de contener en algunas situaciones, pero hay que intentar saber llevarla lo mejor posible. Pero sobretodo destacar su carácter negativo, ya que lo es para el que la siente y normalmente las consecuencias de los actos de venganza también suelen terminar de mala manera.

Orgullo

Es el sentimiento de valoración de uno mismo por encima de los demás. Hay que tener en cuenta que esta estimación es muy personal, por lo que podemos estar equivocados. Además, junto al orgullo aparecen los prejuicios ante los demás, es decir, infravaloramos a los demás cuando no sabemos nada sobre ellos. Esto puede traernos alguna sorpresa, ya que cuando pensamos que somos los mejores y luego los resultados no son los deseados, podemos acabar enojados.

Competencia

Hay que saber valorar este concepto, para que la cita del Dalai Lama no sea malinterpretada. En mi opinión, la competencia es mala, cuando tendemos a mirar demasiado a los demás y llegamos a rivalizar por algo, sobretodo en situaciones diarias, donde el hecho de olvidarnos de nosotros mismos y compararnos con el resto,nos hace desviarnos del camino. Esta claro que en el mundo del deporte u otros ámbitos, la clave es competir y ver quien es el mejor, aquí la competencia es necesaria y no debe ser entendida negativamente.

Dalai Lama, cada uno que se mire

dalai_lama_enemigosEl orgullo y la competencia pueden llevarnos al enojo, por eso hemos de controlar nosotros mismos estas palabras. Al fin y al cabo estos términos siempre tienen dos actores principales, uno mismo y la gente con la que nos comparamos. Para finalizar dejare otra cita, que nos da la solución.

Exijan mucho de sí mismos; poco de los demás, y evitarán la insatisfacción. (Confucio)