Amigos de los límites

Los límites están para sobrepasarlos, hemos de conocerlos, ser conscientes de donde se encuentran , informarnos de todo lo que conllevan y luego tomar la decisión de si traspasarlos o no. Lo que sucede muchas veces con los límites, como es normal, nos limitan, no nos hacen avanzar más de lo que podríamos y muchas veces es por desconocimiento, pero en otros casos somos nosotros los que nos ponemos trabas sin saberlo. A continuación dejo a una serie de aliados con los que cuentan los límites para que no podamos dar ese paso de más que nos haría crecer y desarrollarnos un poco más.

  • Excusa. Estas aparecen incluso antes de que se produzca la acción. Antes de ponernos manos a la obra ya tenemos en la recamara una serie de excusas por si las cosas no suceden como queremos. Las excusas surgen casi de forma espontánea y por ello nos limitan a la hora de progresar.
  • Impedimento. Estos son pequeños obstáculos que surgen a lo largo del camino y que al final se convierten en límites. Cualquier cosa que nos impida alcanzar nuestras metas ha de ser evaluado para ver como podemos eliminarlo y así seguir adelante.
  • Lamentación. Otro concepto que hace acto de presencia cuando no somos capaces de alcanzar el límite que nos habíamos propuesto. Solemos lamentarnos por miles de cosas, pero todas se resumen en el hecho de no haber realizado algo, por eso hemos de intentarlo para no quedarnos con esa espinita.
  • Culpa. Nos podemos culpar a nosotros mismos o a otros, pero esta acción hemos de mirarla con lupa y ver si somos sinceros con nosotros mismos a la hora de buscar culpables por las acciones no conseguidas. Echar la culpa es fácil, pero igual que no nos gusta ser culpables, hemos de intentar no hacer lo mismo con los demás, salvo que está bien argumentada.
  • Queja. Quejarse también es una forma de lamentación, es como una reacción que aparece cuando no llegamos a nuestros límites. En vez de averiguar el porqué no hemos llegado al objetivo marcada, preferimos quejarnos y echar balones fuera. La queja es recurrente, pero hemos de intentar que desaparezca de nuestras vidas.

Los límites son barreras que nos ponemos nosotros mismos y el equipo de palabras que acaba de citar, ayuda a que estos límites se mantengan, ya que una vez los superamos, desaparecen como tal, pero adivina que, lo bueno es que surgen nuevos. Por ello hay que tener muy en cuenta a los aliados de los que he hablado, ya que sabremos lidiar con ellos.

Foto: ___ bill d’ err ___

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