Así hablo Zaratustra (parte2)

Continuo en este post con todo lo subrayado en el libro de Zaratustra, ya que era mejor dividir la información para que fuera más fácil de digerir.

  • El viajero (pag 153)
    • Quien se ocupa excesivamente de sí mismo termina contrayendo una enfermedad a causa de ese cuidado excesivo.
    • Lo más alto ha de alcanzar su altura partiendo de los más profundo.
  • La visión y el enigma (pag 157)
    • Cuando hay dos, la soledad es más intensa que la de uno solo.
    • El valor mata incluso al vértigo que se siente al borde del abismo.
  • La bienaventurada no querida (pag 163)
    • La dicha me persigue; eso me pasa porque yo no persigo a las mujeres. Y la dicha es mujer.
  • Antes de la salida del sol (pag 163)
    • Quien no sepa bendecir, debe aprender a maldecir.
  • La virtud que empequeñece (pag 167)
    • Quien alaba se imagina que devuelve, pero en realidad está queriendo que le den más.
    • Lo que llaman resignación no es más que contentarse con una pequeña felicidad y al mismo tiempo mirar de reojo a otra pequeña felicidad. Realmente sólo buscan una cosa: que nadie les haga daño. Por eso son tan amables todos y hacen el bien a todo el mundo. Pero eso no es más que cobardía, aunque lo llamen virtud.
    • Consideran que virtud es todo lo que amansa y domestica; así han conseguido convertir al lobo en perro, e incluso al hombre en el mejor animal doméstico del hombre.(…) Pero eso es mediocridad, aunque lo llamen moderación.
    • Cuezo en mi puchero el azar: sólo cuando el azar ya está cocido, lo acepto y lo convierto en mi sustento.
    • Sólo se debe hurtar cuando resulte imposible robar.
    • ¡Ojala me entendieseis cuando os digo que hagáis siempre lo que queréis, pero que antes habéis de ser capaces de querer! Amad al prójimo como a vosotros mismos; tenéis que amar con gran amor y con gran desprecio.
  • El monte de los olivos (pag 171)
    • Todo lo bueno tiene mil orígenes; todo lo bueno salta a la existencia retozando alocadamente, lleno de alegría.
    • Mi silencio ha aprendido a no delatarme a causa del hecho mismo de que yo esté callado.
    • He inventado el silencio largo e iluminado para que nadie pueda husmear en mi interior ni en mi voluntad más íntima.
    • Para unos, la soledad es la huida característica del enfermo; para otros, es la huida ante los enfermos.
  • El pasar de largo (pag 175)
    • Donde amar ya no es posible, ¡se debe pasar de largo!
  • Los apóstatas (pag 176)
    • ¡Qué pocos, ay, son los que mantienen su corazón valiente y arrogante durante mucho tiempo!, y de entre éstos, qué pocos tienen un espíritu paciente.
  • Los tres males (pag 183)
    • Los tres males mayores: la voluptuosidad, la ambición de dominio y el egoísmo.
    • Voluptuosidad: aguijón y estaca para los que desprecian el cuerpo y se ciñen a cilicios.
    •  Ambición de dominio: látigo de fuego para los más duros entre los duros de corazón.
    • Bienaventurado el egoísmo, ese egoísmo sano, saludable que emana del alma poderosa; (…) el bailarín del que es símbolo y resumen un alma contenta de sí misma.
  • El espíritu de la pesadez (pag 188)
    • Aprender a amarse a sí mismo no es un mandamiento para hoy ni para mañana, sino que es la más sutil, la más sagaz, la última y más paciente de todas las artes. ¡Qué oculto está para su poseedor aquello que posee!
    • Es el hombre la carga más pesada para él mismo. Y ello porque lleva sobre sus hombros demasiadas cargas ajenas.
    • Yo honro las lenguas y los estómagos rebeldes y selectivos, que han aprendido a decir “yo”, “sí” y “no”.
    • Y es que el camino, el único, no existe.
  • Las viejas y las nuevas tablas (pag 194)
    • Aquel que obedece no se oye a sí mismo.
    • Quien aprende mucho, se olvida de todos los deseos violentos.
    • El querer hace libres, pues querer es crear.
  • La sanguijuela (pag 234)
    • Más vale no saber nada que saber muchas cosas a medias; más vale incluso ser un necio a la manera de uno mismo que un sabio en opinión de la gente.
    • Donde acaba mi honestidad empieza mi ceguera, y yo quiero esa ceguera.
  • El más feo de los hombres (pag 248)
    • Sólo aprende quien actúa.
  • El mendigo voluntario (pag 250)
    • Es más difícil dar bien que tomar bien, y que regalar bien es todo un arte: el arte más definitivo y más refinado de la bondad.
  • La sombra (pag 254)
    • ¿Has visto cómo duermen los criminales en la cárcel? Duermen tranquilamente, disfrutan de su nueva seguridad. ¡Procura no caer nunca prisionera de una fe más estrecha todavía, de una ilusión dura y rigurosa!
  • Mediodía (pag 256)
    • La mejor felicidad pertenece a la categoría de lo poco, de lo más pequeño, de lo más silencioso, de lo más liviano.
  • El hombre superior (pag 267)
    • No aspiréis a nada que esté por encima de vuestras fuerzas. Quienes aspiran a algo que está por encima de sus fuerzas, presentan una perversa falsedad. Sobretodo cuando aspiran a algo grande.
    • No pretendáis ser virtuosos más allá de vuestras fuerzas y no os exijáis nada que sea inverosímil. Seguid la huella que dejó la virtud de vuestros padres.
    • Cuanto más noble y elevado es algo, más difícilmente es de encontrar.

Y hasta aquí, todo lo que más llamó mi atención a medida que iba leyendo. Seguro que alguno de los puntos te dice algo, sí es así, vuelve a leerlo y reflexiona sobre él, seguro que sacas algún aprendizaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.