Hace un año debido al fallecimiento reciente de mi abuela, me dio por reflexionar sobre la muerte. Este es un tema bastante amplío y seguro que me deje muchas cosas en el tintero. Pero aquí te dejo las dos entradas que ocuparon la semana del año pasado. Pincha sobre el título si quieres volver a leer ambas reflexiones.

Parte 1

En la primera entrada hablo sobre como la muerte nos hace recapacitar y es en estos momentos cuando tenemos pensamientos más profundos que no solemos tener en nuestro día a día. La muerte nos hacer ver las cosas desde otro punto de vista al que no estamos acostumbrados, por eso sacamos otro tipo de conclusiones. La muerte hace que le des valor a dos puntos muy concretos, el primero es que hay que disfrutar la vida, pero no hay que olvidar que cada vez duramos más y por ello podemos hacer planes a largo plazo. Eso sí, siempre intentando disfrutar del presente.

Parte 2

En el segundo post dejé a un lado las reflexiones para centrarme en una lista de 9 preguntas. La muerte nos hace pensar, pocas personas se quedan en blanco ante una situación así, por ello he intentado aprovechar este momento donde nuestro cerebro esta más activo, para lanzar unas preguntas directas. Conócelas pinchando sobre el título, además te ofrezco mis sinceras respuestas, para que las tomes de ejemplo. Además, estas cuestiones harán que el mal trago de un fallecimiento sea más llevadero.

La muerte es un tema muy extenso, le he dedicado tan sólo dos posts, pero podría dedicarle muchos más, aunque no dudo que en un futuro caiga alguno más. La cuestión es que no es un tema fácil de tratar, ya que a la gente le cuesta enfrentarse a él. Pero creo que, cuando más se normalice una experiencia con la que convivimos a lo largo de nuestra vida, más fácil será digerirla.