Se cumplen hoy dos años desde que nació mi hijo Marc. Y estos 2 años son las mejores razones que se me ocurren de haber sido padre. 2 años en los que he aprendido, disfrutado, reflexionado, mejorado, al fin y al cabo, 2 años en los que se ha producido un cambio en mi, que observo como muy positivo y todo gracias a la paternidad.

Experiencia

Esta es la primera palabra que me viene a la mente siempre que hablo de la paternidad con alguien y es que, como ya he citado en anteriores ocasiones, es la experiencia más importante en tu vida, a lo mejor hay gente que no esta de acuerdo con esta afirmación y es posible que se deba a que no es padre o que no se ha dado cuenta verdaderamente de la relevancia que tiene este hecho en su vida. Hay miles de experiencias a lo largo de tu existencia que te pueden marcar mucho más, pero la paternidad deja una impronta en ti que se va acentuando con los años, ya que al principio estas bastante ocupado en darle todo lo que necesita tu bebe y aclimatarte a esta nueva situación. Pero tan sólo necesitas pequeños momentos de reflexión para valorar la paternidad como se debe.

Ejemplo

Este es el otro concepto que ha quedado grabado en mi para siempre. Cuando eres padre quieres ser un modelo a seguir para tu hijo, así que has de predicar con el ejemplo. Luego ya se verá si este sigue tus pasos, hace caso de tus recomendaciones o por el contrario huye de todo aquello que haces. Aunque creo firmemente que más pronto o más tarde, cualquier hijo se fija en sus antecesores, intenta coger valores que le sirvan en su vida. Por lo menos en mi caso diré que mi padre es un referente e intento aprovechar sus mejores cualidades. Ahora es mi momento y aunque el nene no sea tan consciente todavía, eso es lo que pensamos, es bueno ir acostumbrándose y modificando aquellas acciones que queramos, ya que más adelante requerirán de más esfuerzo. El querer dar ejemplo a mi hijo me ha hecho cambiar en pequeños aspectos de mi vida diaria, que se observan pasado estos dos años, alimentación, tareas en el hogar, modos de comportamiento, sin embargo, esta parte la que mejor puede juzgarla es su madre.

Así que nada, esperemos que cada año que pase sea una nueva razón para darme cuenta de la grandeza de ser padre. Una experiencia que es para toda la vida y a partir de ahí, recuerda que puedes convertirte en el referente de una persona, así que no olvides predicar con el ejemplo.