Los números redondos merecen un pequeño reconocimiento y que menos que un post para celebrar las 700 entradas del blog. Este tipo de reflexiones sirven como pequeños checkpoints dentro del timeline de vida de la web. Primero voy a dejar los links de los entradas centenarias. Este tipo de colecciones siempre viene bien tenerlas a mano

No en todas celebro la llegada de dicho número, pero si que es verdad que a medida que el número 1000 se va acercando, le das más valor a estas entradas por el lugar que ocupan. Además, te sirven como termómetro del blog, ya que puedes ver como evoluciona la forma de expresarse, los temas que se tratan y pequeños detalles que se observan con retrospectiva. La entrada 500 y 600 ya son pequeños análisis de lo vivido en el blog, así que continuare con esta práctica hasta llegar al millar de entradas.

700 aprendizajes

Lo he comentado en repetidas ocasiones, pero la escritura me ha aportado mucho desde que empece este camino. Posiblemente más de 700 aprendizajes me llevo y por eso voy a continuar escribiendo y aprendiendo. Lo más destacable es que se ha convertido en un hábito, una rutina que necesito satisfacer cada semana. La disciplina que conlleva el hecho de ser constante cada mes, es de lo que más orgulloso me siento. Pero sobretodo, la satisfacción de poder volver la vista atrás y ver todo el contenido generado. Soy consciente de la evolución que he sufrido desde entonces y gracias a estos post me doy más cuenta de ello.

Ya cite en la entrada 600 que el blog ha de progresar, esto pasa por intentar que sea más visible y que llegue a más personas. Como consecuencia de ello el blog evolucionara por si mismo, es decir, los cambios vendrán sin forzarlos y es entonces cuando intentaremos sacar valor de todo el contenido que hemos estado sembrando durante estas 700 entradas. Ya no importa tanto el valor monetario, que también sería muy positivo, sino el hecho de que haya más personas que se puedan beneficiar de lo escrito, ya sea por ayuda o entretenimiento o la razón que sea. Seguiremos como hasta ahora y la evolución vendrá por si sola.

Foto: Yohann Legrand