Durante la semana de hace un año reflexione sobre dos términos que cabe la pena conocer para saber sus diferencias y semejanzas. En el primero hablo sobre las desigualdades entre aprender y aprehender. Y en el segundo añado información reflexionando sobre el concepto de comprender.

Aprender y aprehender

Muchas personas piensan que estos términos son sinónimos, era mi caso hasta que divague y escribí un post sobre ello, pincha en el título para volver a leerlo. A grandes rasgos, ambos verbos hablan sobre el hecho de adquirir conocimiento. Existen tres formas de hacerlo, mediante el ejercicio, el estudio y la experiencia. La diferencia entre estos conceptos estriba en el nivel de interiorización del conocimiento.

Aprender a comprender

El siguiente post liga muy bien con el anterior y nos hace comprender de manera correcta las semejanzas y diferencias entre estos términos.  Comprender se asemeja más con aprehender que con aprender. Estos verbos están muy ligados con el mundo de la educación, ya que allí el objetivo es aprender. Lo que pasa es que nos equivocamos, ya que deberíamos buscar la comprensión de aquello que intentan enseñarnos, sólo así el conocimiento queda interiorizado. Deberíamos aprehender, pero esta palabra es más complicada de usar, así que hemos de comprender.

Dos entradas que se relacionan muy bien y que mucha gente ignora las pequeñas diferencias que existen entre los conceptos que se presentan. Así que conocer estos términos de manera correcta y hacer el uso correcto de ellos, nos hará ser más conscientes sobre el hecho de comprender y aprehender y no tanto sólo de aprender. La educación es un elemento muy importante en la vida de las personas y desde que soy padre me doy cuenta que me he transformado en un educador, así que estos conceptos los tengo que tener muy claros para que mi hijo, no sólo aprenda, sino que comprenda.