Ponemos todo nuestro esfuerzo en educar a nuestros hijos, intentando enseñarles cuantas más cosas mejor. Queremos que sean esponjas y que aprendan de todo, cuanto más sepan mejor. Además, queremos ser los encargados y culpables de esa labor, es decir, si nuestro pequeño sabe algo nuevo es mejor si nosotros somos la fuente. De esta forma nos pasamos mucho tiempo intentando enseñar y no nos damos cuenta de todos los aprendizajes que estamos perdiendo.

Aprendiendo

Una de las mejores cosas que me esta ofreciendo mi hijo es la posibilidad de aprender gracias a él. Tenemos la obsesión de que nosotros somos los que enseñamos y ellos son los que aprenden, pero a veces hay que saber intercambiar los papeles y nos daremos cuenta de la cantidad de aprendizajes que estamos dejando por el camino. Sin ir más lejos, cuando pensaba que la paciencia la tenía más que controlada, ahora viene el pequeñajo este a darme lecciones para ser consciente de que aún me queda mucho.

Situaciones nuevas

La experiencia de ser padre es muy entretenida ya que cada día puedes enfrentarte a diferentes situaciones nuevas y por lo tanto has de saber como enfrentarlas. Es posible que las primeras veces te dejes llevar por el primer impulso, pero poco a poco vas entendiendo que lo mejor es pararte a pensar, un pequeño momento, e intentar reaccionar de la mejor forma posible. La novedad de la paternidad es que te enfrenta a situaciones desconocidas que se van repitiendo con el tiempo y a las que al final le coges el puntillo. Lo que pasa es que a medida que el niño crece, las situaciones cambian y hemos de saber adaptarnos.

Pasar muchas horas con tu hijo te hace ser consciente de todo lo que transmiten. Pero lo mejor de todo es prestar atención a lo que sucede en esos momentos y a poder ser recapacitar durante un breve espacio de tiempo intentando sacar conclusiones. Esta es la única forma de obtener todo el jugo de nuestros momentos con el pequeño y como resultado obtendremos una serie de datos que nos servirán como aprendizaje para el futuro.

Foto: Rodrigo Villagra