En la primera entrada de hace un año hablaba sobre algunas características que hacen que conectemos con las personas. En lo que se refiere al segundo post reflexiono sobre la acción de hablar, más en concreto, con el tema de ser sinceros, de esta forma ambas entradas mantienen una interrelación.

Conexión con personas

Cada vez que nos relacionamos con alguien, intentamos que se produzca una conexión. La cuestión es que el intercambio se produzca de la forma más positiva y natural posible. Existen muchos aspectos a tener en cuenta a la hora de que dos personas conecten, si pinchas en el título puedes ver el listado completo. Sin embargo, creo que la sinceridad es uno de valores que más se tienen en cuenta. Expresarte con naturalidad, a pesar de que tu discurso no agrade a tu interlocutor, hace que preste atención y por lo tanto se produzca esa conexión deseada. Luego ya será momento de debatir e intentar llegar a un consenso.

Hablar, ¿Cuando?

Cuando nos relacionamos con alguien, la acción de hablar es inevitable. La cuestión pasa por saber que decir en cada momento y hay dos preguntas que deambulan por mi cabeza cada vez que hay una conversación. ¿Sabes cuando dar el paso y decir lo que piensas? ¿Eres capaz de recapacitar sobre las posibles consecuencias? Puedes conocer la respuesta a estas cuestiones pinchando en el título. De forma resumida, hemos de ser conscientes de las consecuencias de lo que decimos sólo así nos decantaremos por dar el paso de hablar o esperar a que haya una situación más idónea.

La vida pasa a medida que interactuamos con otras personas. Habrá algunas con las que consigamos una conexión mayor que con otras y para ello, esta claro que, dialogar es algo que no podemos evitar. Dos posts que te ayudarán a ser más consciente de todo lo que dices y gracias a ello te darás cuenta de cuales son las mejores formas de conectar con la gente. Eso si, la experiencia es la que te otorgará estos poderes.