Siempre hemos querido saber que pasa por la cabeza de los demás, cuales son sus pensamientos, porque hacen o dejan de hacer algo. Nos gusta anticiparnos a posibles acontecimientos de terceros y esto sólo se consigue conociendo a las personas. En el anterior post, reflexionaba sobre la importancia de conocerse a uno mismo, una vez hayamos conseguido esto, el siguiente paso es hacerlo con la gente de nuestro alrededor. Sólo conociéndonos un poco más a fondo y siendo conscientes de nuestras sensaciones y emociones, será mucho más fácil hacer lo mismo con los demás.

Para este ejercicio hay que ser muy observador y atrevido, ya que una cosa es como analices tus pensamientos y razonamientos respecto al comportamiento de la gente y otra muy diferente es dirigirte, directamente, a esa persona realizando preguntas punzantes donde puedes llegar a saber realmente como es una persona. Para observar, primero has de ser muy crítico contigo mismo y extrapolar los resultados que sacaste a los demás, siempre teniendo en cuenta que cada persona es un mundo y todos no tenemos porque comportarnos de la misma forma. Por ello recomiendo las preguntas directas, una tarea a veces complicada, por dos razones, la primera porque no siempre estamos preparados para preguntar a la gente sobre ciertos temas y en segundo lugar por la aceptación de ellos. Además, la gente sólo se descubre ante situaciones excepcionales, es cuando realmente aparece nuestro verdadero yo y muchas veces ni nosotros mismos nos reconocemos.

Lo primero que hemos de hacer, tras conocernos a nosotros mismos, es saber a quien queremos conocer. Hemos de listar quienes son aquellas personas que merecen nuestro tiempo y atención para poder entenderlas mejor. Este es un ejercicio de empatía, donde al final se pretende la comprensión mutua para que no se produzcan situaciones desagradables. La información es poder y el conocimiento de lo que pasa, tanto en nuestro interior como en los demás, es de vital importancia para que nuestro día a día sea más liviano y no vivamos circunstancias molestas. Es una solución para vivir en paz y de forma más feliz.

¿Conoces a mucha gente? ¿Estas seguro?

Foto: Carlos Castro Pérez