Las entradas de hace un año hacían referencia al conocimiento, pero en relación a las personas. Primero reflexionaremos sobre el hecho del auto-conocimiento. Mientras que en el segundo post es momento de conocer a las personas que nos rodean.

Conocerse a uno mismo

Una de las tareas más complicadas a las que pueda dedicarse cualquier persona. Una acción muy fácil, pero que no todos estamos dispuestos a realizar. Hay muchas razones para no entrar en el auto-conocimiento, como el miedo, el tiempo, la soledad… Creo que esta es una labor que habría de enseñarse en las escuelas, ya que nos hace progresar como personas. Lo que pasa es que tenemos tantas cosas con las que gastar nuestro tiempo y entretenernos que obviamos y dejamos a un lado el acto de la soledad, ya que a partir de aquí es donde empezamos el camino de conocerse a uno mismo. Pincha en el título para volver a leer la entrada al completo, no te dejará indiferente y es posible que te decantes por lanzarte a la aventura de conocerte, si todavía no lo has hecho. La peor es que mucha gente cree que se conoce, pero siento decir que, en la mayoría de los casos, está equivocada.

Conocer a los demás

Este sería el siguiente paso tras conocerse a uno mismo. Pero si ya cuesta en una misma persona, imagina hacerlo con los demás. Podemos pensar que conocemos a las personas, ya que si somos muy observadores y analizamos los movimientos de la gente es posible que tengamos una ligera idea de lo que pasa por sus cabezas. Pero nada más lejos de la realidad, cada persona es un mundo y si no somos capaces de comprendernos a nosotros mismos, es complicado que lo hagamos con los demás. Para conocer verdaderamente a alguien, recomiendo primero el auto-conocimiento y luego ya seremos más conscientes de cuales son los pasos que tenemos que llevar a cabo para conocer a otros. Vuelve a leer la entrada pinchando en el título, te aclarara un poco las cosas.

Todos buscamos el conocimiento, sea el que sea, y lo único que hace falta para ello es tiempo. Hemos de emplear muchas horas para conocer cualquier tema. En el caso de las personas es más complicado si cabe, ya que hemos de lidiar con otro, incluso en el caso del auto-conocimiento parece que estemos hablando con otra persona.