En estos últimos años se produjo un boom en el mundo del running. Pero esta entrada no va sobre esta moda, correr es mucho más simple que eso y es ahí donde radica sus bondades. Una acción muy barata, simple y efectiva, en la que si te focalizas y eres consciente en todo momento de lo que haces puedes aprender más de lo que crees.

A correr

Desde siempre he practicado deporte y siempre había visto el correr como algo aburrido y monótono. Pero desde hace unos años, esto ha cambiado y ahora es la práctica que más me gusta realizar. Para mi es como una pequeña meditación, ya que vas tu sólo, en mi caso suelo correr sin música, lo que me ayuda a concentrarme en correr y dejar que mi mente vaya a la suya. Otro aspecto a destacar es el contacto con la naturaleza, tengo la suerte de vivir rodeado de montañas, por lo que existen miles de rutas que hacer. Otro punto a favor es correr de noche, lo que hace que tengas muchas menos distracciones.

Similitudes con la vida

Reflexiono en todas aquellas acciones que realizo y mientras corro tengo suficiente tiempo para recapacitar sobre todo tipo de temas. Uno de ellos es el propio correr, el cual tiene mucho que ver con la vida en sí. Cuando corremos solemos tener una meta, nos marcamos un tiempo, un lugar de llegada, una distancia, cada uno pone la suya. Nos preparamos con ropa cómoda y si tenemos que llevar algo más, como agua, algo de comer, una mochila… todo ello dependiendo de lo que vayamos a hacer, es decir, nos planificamos. Cuando nos ponemos en marcha tenemos que ir con cuidado y lidiar con aquellos obstáculos que nos podamos encontrar, como pueden ser las inclemencias del tiempo o cualquier impedimento que nos podamos imaginar. A medida que practicamos vamos mejorando y si somos constantes, se observa un claro progreso el cual es muy beneficioso para nuestra salud.

Correr de noche refuerza todo lo citado anteriormente, ya que limitar el sentido de la vista hace que seas mucho más consciente de todo lo demás. Además, sólo te fijas en lo que tienes más cerca, sabes donde tienes que llegar pero te focalizas en el aquí y ahora, lo que hace que des lo mejor de ti en cada momento. En la vida pasa lo mismo, tenemos un proyecto en mente, nos preparamos para él, nos ponemos manos a la obra e intentamos ir paso a paso en su consecución sin olvidar el horizonte. Al final se trata de disfrutar del momento, da igual lo que estés haciendo, pero si estas corriendo, aprende todo lo que puedas de ello.

¿Corres mucho? ¿Eres consciente mientras corres?

Foto: Luis Vásquez [ Luis3D ]