Las entradas de hace un año podríamos decir que son polos opuestos. En la primera hablo sobre el narcisismo, mientras que en la segunda hablo sobre la importancia de los demás.

El mito del narciso

Pincha en el título si quieres conocer como nació este mito y la historia que tiene detrás. El narcisismo es un adjetivo que te ponen los demás y lo peor de la definición es que se trata de un comportamiento excesivo y exagerado. Si no fuera por ello, creo que es positivo que todos tengamos algo de narcisistas, siempre encontrando el equilibrio y sin pasarnos. El problema es que la línea es muy delgada y mucha gente la sobrepasa sin querer. Así que lo complicado es acercarse a este límite sin rebasarlo. Hay que ser igual de crítico con nosotros mismos que con los demás, si seguimos esta regla nos importará muy poco que nos tachen de narcisistas ya que actuamos con todos de la misma forma.

El resto de la gente

Para la realización de este post me base en el título de una canción de Violadores del Verso,  ¿Qué te importan todos los demás? Y a partir de aquí intente contestar a la pregunta, si pinchas en el título puedes volver a leer la reflexión al completo. Lo que está claro es que habrá situaciones en las que tengas que tenerlos en cuenta y otras que no. Aquí radica la dificultad, en saber cuando es el momento idóneo para elegir una opción u otra. Muchas veces nos dejamos llevar por el que dirán y en otras no tenemos en cuenta las consecuencias de nuestros actos en los demás. Así que hemos de valorar cada situación y a partir de aquí actuar.

Dos reflexiones que se distancian mucho en lo referido al sujeto, pero que tienen más que en común de lo que nos pensamos. Al final las acciones nacen de nosotros mismos, pero la diferencia viene al ver quienes son los que reciben las consecuencias. De la misma forma hemos de saber cuando auto-valorarnos o buscar el discurso de terceros.