El primer ingrediente para empezar es pasar a la acción, no hay excusas, nada de procrastinar, si estas decidido no pierdas ni un minuto más en hacer aquello que deseas. Una vez des el primer paso te darás cuenta que la maquinaria empieza a moverse y que la propia inercia hace que vayas realizando más y más acciones.

Experiencia

En mi caso, las ganas de escribir fueron las que me llevaron a iniciar un blog. Existen miles de plataformas gratuitas, desde wordpress, blogger, tumblr…, incluso ahora desde Facebook o Instagram puedes dejar plasmado cualquier escrito, pensamiento o reflexión propia. En mi caso quería tener mi propia web, así que el único dinero que invertí fue en la compra del dominio, que pago anualmente y el servidor donde se hospeda. Este es el único gasto que he tenido en estos 5 años y sinceramente es muy barato para todo lo que me ha dado. No genero ingresos, pero todo lo que he crecido, aprendido y la experiencia de estos cinco años gracias al blog, ha hecho que la inversión sea muy rentable. No hay más, luego se trata de aprovechar tu tiempo en aquello que te apasiona para seguir evolucionando. Esta es la parte más complicada, ya que abonar el importe por el dominio o el servidor es fácil, pero colocarse delante del ordenador y empezar a escribir, pensar en todos aquellos temas de los que quieres hablar y desprenderte del miedo de comunicar a todo el mundo tu lado más interno, es lo que diferencia a los que lo consiguen de los que no.

Día a día vas aprendiendo de todo un poco, por eso el primer paso es el más importante y es el responsable de que en un futuro vayas cumpliendo los objetivos que te marcas.

Foto: Silvano