Las entradas de hace un año, en un principio no tenían relación, aunque tras su lectura es posible que puedas ver algunos lazos de unión. En el primer post me baso en una cita para intentar actuar de la mejor manera. Mientras que en la segunda hablo sobre un libro que me pareció interesante.

Actuar para el bien

Si pinchas en el  título puedes volver a leer la reflexión al completo. Este es un tema espinoso, ya que hablar del bien y del mal es muy subjetivo y los límites no se pueden definir de forma clara. La cuestión es que si nos consideramos personas de bien, no podemos permanecer quietos, hemos de intentar acatar el mal cuando este se asome. Muchas veces dejamos de actuar por que el tema no nos importa o por que no nos repercute, sin darnos cuenta que este es el primer paso para que el mal empiece a crecer. Al final es como una planta, cuando es pequeña es fácil de arrancar, pero a medida que crece, esta acción se vuelve más costosa. Aunque lo verdaderamente importante es pasar a la acción sin importar el momento.

Encuentro con la sombra

Este es el título de un libro que leí el año pasado y donde aparece una frase que se puede relacionar muy bien con la entrada anterior. Si quieres conocerla y volver a leer la reflexión, pincha en el título. El libro habla sobre el hecho de conocer a nuestro yo interior, una persona a la que muchas veces hacemos el vacío. Sin embargo, hemos de ser valientes y enfrentarnos a ella cuanto antes. Las dos ideas principales que nos deja este libro son, que las cosas no son ni buenas ni malas, sino que depende de como reaccionemos ante ellas y también que el mal no es más que la ausencia de bien, por lo que hay que actuar para que este no se propague.

Si hacemos una pequeña introspección nos daremos cuenta de cuales son aquellas acciones más beneficiosas para todos. Lo primordial es lanzarse a la acción, primero conversando con nuestra sombra y sacando el mayor aprendizaje posible y luego actuar para que el bien triunfe sobre el mal.