Nadie sabe que nos depara el mañana, sin embargo, si que podemos hacer pequeñas acciones que hagan que nuestro porvenir vaya por donde queremos nosotros. Las acciones que realizamos tienen sus consecuencias, algunas a corto plazo, otras a medio, incluso las hay a largo plazo, la cuestión es que al final observamos las reacciones en el futuro. Por todo ello hemos de ser muy cautelosos y muy conscientes de que es lo que hacemos en el momento presente, ya que este puede ser el detonante de nuestro porvenir.

Ni claro…

Hay que tener una buena actitud ante la vida y ser positivo en lo que nos depara el mañana, pero esto no garantiza que las cosas vayan a venir como deseamos. Podemos ser todo lo positivo que queramos, pero hemos de tener muy en cuenta aquellas posibles situaciones desagradables, para que si hacen acto de presencia no nos pillen desprevenidos.

Ni oscuro

De la misma forma no hemos de ser pesimistas y pensar en todo lo peor que nos puede ocurrir, hemos de tenerlo presente, pero no ha de atormentarnos. Cada uno de nosotros puede labrar su futuro ya que muchas veces recogemos de lo que sembramos. Así que muchas acciones y rutinas que realizamos hoy tienen sus consecuencias en el mañana. Hay que ser pacientes y no querer los resultados al momento ya que estos, a veces, tardan en llegar. Hay que intentar mantener una actitud positiva y pensar que lo que nos depara el futuro es igual o mejor que el presente, tener otra mentalidad creo que no sirve de mucho.

Al final se trata de buscar el equilibrio sobre los pensamientos que tenemos para lo que esta por venir, no hay que caer en los extremos, pero si conocer el mayor abanico de posibilidades. El futuro, no es ni tan claro, ni tan oscuro, ya que por mucho que pensemos, no sabremos realmente lo que nos depara, sin embargo, hay pequeños detalles que nos ayudan a forzar situaciones concretas. Sólo hemos de utilizar un poco de nuestro tiempo presente para que el futuro no nos pille desprevenidos.