Este ha de ser nuestro objetivo último, pero es algo que ha de llegar en su debido momento. No hemos de intentar adelantarnos, ya que sino, no sacaremos todo el potencial que tiene. Además, lo más positivo de esto, es que nos sentamos bien con nosotros mismos y luego sean los demás los que disfruten de esta situación por expansión.

Tras la implosión…

El primer paso esta explicado en el post anterior. Hemos de sacar el máximo provecho de esta etapa anterior ya que es la que de verdad importa. No hemos de medir el tiempo, sino basarnos en resultados. Sin darnos cuenta, poco a poco iremos creciendo interiormente, esto significa que la implosión se va acercando. Es posible que notemos cambios en nosotros mismos, pero no hemos de temer, la cuestión es aceptar y sobretodo comprender el porqué suceden. Todo esto significa que nos estamos conociendo a un nivel mucho más profundo, que nos ayudará en el futuro a entender todo lo que pasa en nuestro entorno.

Los demás te ayudarán

Tras todo el proceso será la gente de tu alrededor la que te despierte del letargo en él que has estado metido. En ellos verás reflejados tus cambios y serán ellos el mejor termómetro para saber darle valor a todo el trabajo que has realizado durante el tiempo que hayas necesitado. Lo mejor de todo es que sabrás aceptar y respetar todas las opiniones que vayan surgiendo, además de poder moldear cada situación con la que te vayas enfrentando. Las prioridades cambian, aquello que te hacia enfadar desaparece, disfrutas más del momento… y muchas experiencias más. Si todo esto sucede, es que te has aplicado a fondo y has llegado a conclusiones que te han hecho abrir los ojos.

Con este post termina el tema de la soledad. Una situación que no todo el mundo soporta y en parte es por culpa de los prejuicios que tenemos sobre ella. Así que lo primero que hemos de hacer es cambiar nuestra perspectiva sobre ella y luego es momento de empezar a conocerla mejor y así beneficiarnos de lo que nos puede aportar, que es más de lo que nos imaginamos.

¿Que vas a hacer? ¿Quieres que llegué la explosión de la soledad?

Foto: Christopher Tung