Hace dos semanas, concretamente el 28 de octubre, disfrute del concierto de Kase-O, con la gira de su primer disco en solitario, “El círculo“. Ya reflexione casualmente hace un año sobre su obra, pero después de haber digerido bien la actuación es momento de exponer lo que pienso y siento.

2 grandes teloneros

Para empezar el concierto, contaron con la colaboración de Momo, un rapero de Zaragoza que sería el micro 2 durante la actuación de Kase-O. Luego fue el turno para Arkano, que también hace poco que ha sacado su disco, un chaval de Alicante, por lo que tocaba en casa. Con este último, el público estuvo un poco más activo, ya que el chaval es un showman y el tema del freestyle da mucho juego y en eso él es muy bueno. Ambos hicieron un gran espectáculo y con ellos dos ya hubiera tenido suficiente.

La gran actuación

Pero lo mejor venía al final, Kase-O aparecía en la tarima con la primera canción del disco y a partir de ahí más de una hora de concierto sin pausas. Fue una verdadera gozada escuchar cada una de las canciones que interpretaba. El público pudo escuchar la mayor parte del disco, creo que sólo se dejo 3 sin cantar, pero luego pudimos escuchar canciones más antiguas, cambios de letras y algún que otro manifiesto. Lo tenía todo muy medido y por eso fue una gran actuación, la música se escuchaba genial, las luces iban muy acorde con la puesta en escena y Kase-O se notaba que disfrutaba con lo que hacía, sobretodo el momento donde se marcaba algún baile, así que fue todo un éxito.

La humanidad

Llevaba ya un año escuchando el disco, pero nada comparado a vivirlo en directo. Las canciones se sienten de otra forma y la palabra que me venía a la mente con cada track, era humanidad. Javier Ibarra expone toda su vida de forma sincera sobre el escenario. El disco es muy personal y te das cuenta de la manera de ser de este pedazo de artista. Además, la cantidad de mensajes que deja tienen un valor incalculable. Aunque lo vieras encima del escenario, en ningún momento daba aires de superioridad, siempre hablando y cantando desde el corazón y siendo lo más humano posible. Es por ello que se gano al público en seguida y consiguió que su mensaje calará muy hondo. No importa el tema del que hablará, siempre utilizaba las palabras adecuadas, bien rimadas y con el flow que le caracteriza. La suma de todo ello era un inmenso placer para los sentidos, destacando sobre todo al oido.

Ha merecido la pena esperar para ver este concierto y ojalá pudiera volver a repetir la experiencia. El carisma, templanza, serenidad, seguridad, buen rollo que irradia Kase-O desde el escenario hace que lo sientas más humano que otros artistas. Al final, todo esto se resume en ser sincero contigo mismo, con lo que haces y con lo que muestras y esta persona es un ejemplo claro de todo ello.

Foto: Los replicantes