Dos entradas que tienen que ver con decisiones que tomas en tu vida y que la postre son más importantes de lo que piensas. En la primera reflexiono del porqué no opté por estudiar la carrera de psicología. Mientras que en la segunda enumero dos razones por las que entre a formar parte del club de los padres.

Porque no estudie psicología

Esta entrada responde a una de las cuestiones que más me ha perseguido desde hace tiempo. La decisión de que carrera quieres estudiar es importante, ya que una equivocación puede llevarte a perder varios años de tu vida si no te das cuenta que estas en el camino erróneo. Psicología es un tema que me encanta, pero no quería estudiar una carrera sobre ello, si pinchas en el título puedes conocer las razones de forma concreta. Lo que si es cierto, es que muchas veces, a la hora de tomar una decisión nos dejamos llevar por argumentos razonables y sobre todo por aquello que deseamos. Sin embargo, en esta entrada muestro como es muy importante escuchar y hacer caso a tu corazón, además de saber muy bien lo que no quieres, ya que es una forma de eliminar posibilidades y poder seleccionar de forma más efectiva.

2 razones que me alegran de ser padre

Hay dos palabras que quedaron selladas en mi interior a partir del nacimiento de primer hijo. Además, escribo estas lineas después de haber sido padre por segunda vez, lo que hace reafirmar los argumentos que defiendo en este post. Los años que disfrutas como padre son irrepetibles, y sobretodo en las primeras etapas, donde la novedad y todo el aprendizaje que puedes sacar es mucho mayor. 2 años pueden parecer poco o mucho, cada uno tendrás su opinión, pero creo que el ser consciente de lo que estas viviendo e intentar aprender de cada momento, te deja una impronta imborrable. Dos son las palabras que destaco tras convertirme en padre, ya la ensalzaba antes, pero ahora adquieren más valor, la experiencia y el ejemplo. Si pinchas en el título los puedes conocer los argumentos que defiendo y estos dos conceptos de forma más profunda.

Dos entradas que no siguen el mismo hilo argumental, pero que se juntan sin querer. Para ser padre has de saber algo de psicología, y si no tienes nociones básicas en poco tiempo las adquieres. La paternidad agudiza tus sentidos, has de aprender de una gran variedad de temas y progresar en aspectos que no creerías que lo harías. Así que nada, psicología y paternidad, dos conceptos que en el futuro pueden llamar a tu puerta. Hoy, por cierto, mi hijo cumple 3 años, así que felicidades y con él una razón más por la que sentirme orgulloso de ser padre.