En las entradas de hace un año hablaba sobre la importancia de tener, más o menos, o simplemente no tener. En la primera reflexionaba sobre la ausencia y para ello me ayudaba de una cita de Buda. Y en la segunda dejo una serie de ejemplos para darnos cuenta de darnos cuenta que muchas veces menos es más.

La riqueza de no tener

La gente se obsesiona con el hecho de acaparar, cuanto más mejor, sobretodo en el tema del dinero. El problema viene cuando usamos más tiempo del que deberíamos. Esta claro que cada uno puede hacer lo que quiera, lo que pasa es que a veces no somos conscientes del tiempo que consumimos para conseguir ciertas cosas, entre ellas el dinero. En la vida se trata de disfrutar de diferentes experiencias, por ello es bueno saber como lo utilizamos. Trabajar es necesario, pero sólo lo suficiente para obtener aquello que deseamos. El minimalismo es una buena práctica, ya que se trata de centrarnos en aquello que de verdad importa y poseer sólo aquello que necesitamos. Pero esto requiere de un trabajo previo, donde a parte de saber lo que queremos, es crucial dejar a un lado todo lo prescindible. Pincha sobre el título para volver a leer la reflexión al completo.

Cuando menos es más

En esta entrada doy ejemplos prácticos de como ver el verdadero significado de esta cita. La ley de Pareto trata de conseguir el 80% de las cosas realizando sólo un 20%. Con esta ley podemos ver claramente que menos es más. Además, esto se puede aplicar a muchas situaciones de nuestra vida diaria, tan sólo hemos de estar atentos para ponerla en práctica. SI pinchas en el título puedes ver los diferentes ejemplos que dejo, por si no te queda claro.

Estas dos entradas están muy relacionadas con el hecho de saber lo que necesitamos en nuestra vida. Por lo que hemos de hacer una criba para elegir lo que queremos y dejar a un lado lo que no. Y tan importante es tener clara una parte como la otra.