Cuando aparecen las lágrimas suelen ser a causa de una situación negativa. En la infancia, el llanto aparece con mayor facilidad y lo digo de buena tinta, ya que el tener un hijo pequeño te demuestra esta afirmación. Lloran por cualquier cosa, pasan de la alegría a la pena en un momento. Este acto sólo hace que demostrar que con el paso de los años perdemos la inocencia, incluso a la hora de expresar emociones, ya que luego intentamos reprimirlas y en el caso de las lágrimas es mucho más visible.

Lágrimas de dolor

Cuando nos hacemos mayores el llanto aparece en situaciones de dolor. Esté puede ser de dos clases, físico, como cuando tenemos una caída, golpe o nos hacemos alguna herida. Y también está el dolor del corazón, la pena, donde las lágrimas vienen desde el interior. La muerte de un ser querido suele ser la causa más probable del llanto en la edad adulta, aunque hay muchas más situaciones donde el llanto puede hacer acto de presencia, cada uno de nosotros tendrá sus propias experiencias y no todos lloraremos por lo mismo. Lo importante es no reprimirnos y dejar que aflore está emoción, ya que las lágrimas nos ayudarán a sobrellevar dicha pena.

A nadie le gusta tener que llorar por las situaciones antes citadas, ya que significa que las estamos viviendo. Pero por desgracia la vida no pone en esta tesitura a lo largo de nuestra existencia. La cuestión es sacar un pequeño aprendizaje de este momento de debilidad, porque es una situación extraordinaria que tenemos que intentar aprovechar. Muchas veces nos somos conscientes de porque lloramos y creo que es un buen momento, siempre después de desahogarnos, de analizar y preguntarnos el porqué nos sentimos así. Puede parecer un poco frío pero te recomiendo que lo hagas, verás como te sientes mejor. Estas lágrimas suelen aparecer porque lloramos por alguien o algo, es decir, cuando ya no tenemos margen de maniobra y por lo general estas nos sirven de consuelo. Son lágrimas de las que no podemos disfrutar, ya que siempre vienen como resultado de algo y no aparecen durante el momento que las genera sino como consecuencia. Por eso hay que intentar sacar conclusiones y de esta forma ser más consciente de nuestro cuerpo.

¿Lloras mucho? ¿Sabes por qué lloras?

Foto: Viknesh Vijayakumar