Entre la semana pasada y esta, he intentado abordar el tema del llanto desde diferentes ángulos. Son un total de 4 entradas, está es la última, donde saco conclusiones e intento resaltar las ideas más importantes.

  • Llorar es un acto reflejo ante ciertos estímulos, a veces positivos y otros negativos. Habrá gente más propensa al llanto, pero lo importante es que si alcanzamos este estado es porque la situación nos ha llegado al interior.
  • Cuando pensamos en lágrimas, siempre nos viene a la mente la pena, es decir, solemos relacionarlas con situaciones negativas. Y es cierto que por norma general la gente llora más por razones de pena y dolor, o por lo menos las recordamos más.
  • Todo el mundo disfruta cuando llora de alegría, es como el estado más alto de esta emoción. Las lágrimas son un buen indicativo para saber si realmente estamos emocionados de verdad o no.
  • Es complicado controlar el llanto, por eso, siempre que nuestro cuerpo nos haga derramar lágrimas, ya sea por la razón que sea, hemos de darle la importancia que merece. Analizar el porque nos sentimos así, hará que nos conozcamos más a nosotros mismos.
  • No todo el mundo llora igual, ni por lo mismo. Es una sentimiento único, a pesar de haber situaciones en las que mucha gente puede coincidir en el llanto.

La idea de escribir sobre el llanto, vino tras la pérdida de una compañera y amiga. La cuestión es que no llore tanto como pensaba y esto me hizo recapacitar sobre ello. Ya que la situación daba para que las lágrimas hicieran más acto de presencia, pero no fue así. Al final la procesión va por dentro, pero si que es verdad que llorar te libera un poco más y el cuerpo lo agradece. Sino llore tanto sería porqué mi cuerpo no lo necesitaba.

Para terminar quiero darle importancia al título, ya que hay que intentar llorar con la gente, esto significa que estamos haciendo algo juntos y disfrutando de ello. Y evitar llorar por alguien (o algo), ya que esto quiere decir que no estamos viviendo el presente y nos arrepentimos de algo que no ha sucedido. Esta claro que ante la pérdida de alguien es normal extrañarlo y llorar por él. Sin embargo, antes de que llegue esta situación hemos de hacer que la balanza este desequilibrada por el hecho de llorar con ella y así luego podremos llorar por ella.

¿Cuando fue la última vez que lloraste por alguien? ¿Y la última que lloraste con alguien?

Foto: Maria Ignacia Valdés