Una profesión que esta infravalorada y que la gente conoce muy poco de ella, sin embargo, es la causante de que podamos comunicarnos en nuestro día a día. Tengo la suerte de conocer y pasar mucho tiempo con una persona del gremio. Gracias a la cual he podido conocer las bondades y entresijos de las letras, que a la postre son el canal de comunicación con el que nos desenvolvemos día a día. Tan sólo tienes que pensar en el whatsapp, en el correo electrónico, cuando lees un libro, cuando ves la carta de un restaurante, todo esta inundado por letras, las cuales han sido concebidas por los tipógrafos. Para empezar dejó el siguiente extracto de un post que expresa muy bien el significado de la tipografía, sino te apetece leer, saltatelo y sigue con la reflexión.
“Solo existe una cosa en el mundo capaz de agitar y alterar la mente humana de la misma forma y esta es la expresión coherente de nuestro pensamiento. Es el principal milagro del ser humano. No existe ninguna explicación de ningún tipo al hecho de que yo pueda articular unos sonidos arbitrarios que lleven a un extraño a conocer mis pensamientos. Es absolutamente mágico que yo pueda comunicarme usando unas marcas negras sobre un papel con un desconocido que se encuentre al otro lado del mundo. Las palabras, la radio, la escritura y la imprenta son todas formas de transferencia del pensamiento y es tal la facilidad que tienen para enviar y recibir el conocimiento y los pensamientos humanos que por si solas son responsables de la civilización.
Si estás de acuerdo con esto, también lo estarás con mi principal idea que es que lo más importante en la imprenta es transportar el pensamiento, las ideas, las imágenes de una a otras mentes. Esta declaración la puedes considerar la puerta de entrada de la ciencia de la tipografía. Dentro existen cientos de habitaciones, pero si no comienzas por asumir que la imprenta significa transportar ideas específicas y coherentes es muy fácil que vayas a parar a la casa equivocada.”

Sinceramente he tenido la suerte de conocer a una persona que se dedica al mundo de las letras, un mundo que no me llamaba la atención para nada, aunque hay que hablar con propiedad, el mundo de la tipografía. Quien iba a imaginarse la complejidad de desarrollar esta actividad y dar forma a nuevas letras y números. Para ello hay que ser una persona paciente, que tenga en cuenta hasta el mínimo detalle, debe contar con un buen ojo clínico y sobretodo controlar muy bien todo el proceso de creación. Todo esto es impensable si no hay alguien que te lo muestre. Además gracias a tener más información sobre esta temática he podido extrapolar conocimientos a otras materias.

El arte tipográfico

La habilidad de desarrollar una familia tipográfica no es apta para todas las personas, ya que a parte de seguir unas pautas, has de contar con un cierto punto de creatividad, también has de tener conocimientos previos en lo que se refiere a historia, sin olvidar ser muy constante en el trabajo. Es una tarea laboriosa que da sus frutos a largo plazo. Lo malo que tiene es que la mayoría de la gente no sabe reconocer el esfuerzo, aunque en el lado positivo es algo que utilizan todas las personas aunque no sean conscientes de ello.

Así que a partir de ahora es posible que veas con otros ojos las letras que ahora mismo acabas de leer, y si tienes la oportunidad de conocer a alguien especializado en la materia, no dudes en dejar que te explique un poco de que va este mundillo, porqué le sacarás más jugo del que crees.

Este post va para una persona que logrará tener su propia tipografía y espero que en un futuro no muy lejano, poder utilizarla para plasmar mis pensamientos y reflexiones.

Foto: Evangelina Nucete Alvarez