Un secreto es algo que no queremos que mucha gente sepa. Pero hay que preguntarse qué nos hace pensar que unas personas son dignas de conocer esta información y porqué otras no. Otra cuestión que aparece es conocer el porqué no deseamos que está información se propague.

Los secretos pueden hacer que nos conozcamos un poco más, ya que si hay algo que tenemos en nuestro interior y no queremos contar, entonces tenemos un pequeño problema, ya que no estamos siendo sinceros con nosotros mismos y muchas veces con gente de nuestro alrededor. Sabemos que la información es poder y los secretos muchas veces son utilizados con diferentes propósitos, por ello no déjanos que toda la gente los conozca, ya que no sabemos que uso van a realizar y si esté nos va a perjudicar.

Los secretos tienen mucho que ver con la confianza que tengamos, ya sea con los demás o con uno mismo. Pero como comenté en el anterior post, un secreto se convierte como tal, cuando a cualquier información la categorizamos como secreto. En principio, cualquier tipo de situación e información no tienen un valor, suceden como suceden, lo que pasa es que cada uno le da su propia valoración y es aquí donde se puede transformar en un problema. Los acontecimientos son simples, solo suceden, pero si le empezamos a dar importancia es cuando cogen fuerza y pueden generar consecuencias. Los secretos son un ejemplo claro, ya que si los categorizamos así, esa información que esconden tienen un poder intrínseco que nosotros mismos le hemos otorgado. Pero si simplemente dejamos que las cosas sucedan y no nos preocupamos de si la gente se entera o no, viviremos menos preocupados. Pero sobretodo, no seremos los artífices de la generación de un posible problema.

Creo que los secretos no tendrían que existir. Deberíamos poder compartir todo aquello que queramos, sin miedo al qué dirán. Aunque lo más importante es no catalogar la información que tengamos como secreto, simplemente es algo que ha sucedido en un momento concreto y una vez terminada la acción ya no deberíamos de darle mayor relevancia. Los secretos existen si nosotros lo consentimos, así que depende de nosotros eliminarlos, aunque más que eliminar, sería que no nazcan.

¿Generas muchos secretos? ¿Guardas algún secreto? ¿Estas a favor o en contra de los secretos?

Foto: Noemi Lopez Garcia