Dos palabras que al principio parecen contrapuestas, pero si se cogen de la mano nos pueden hacer progresar mucho en nuestra vida. Primero dejaremos las definiciones por si alguien no tiene claro los conceptos:

Vulnerabilidad: es el riesgo que una persona, sistema u objeto puede sufrir frente a los peligros.

Resiliencia: es la capacidad de sobreponerse a momentos críticos y adaptarse luego de experimentar alguna situación inusual e inesperada. También indica volver a la normalidad.

La palabra vulnerable es de origen latín “vulnerabilis”, una palabra formada por “vulnus” que significa “herida” y el sufijo “-abilis”que expresa “posibilidad”, por lo tanto, es la posibilidad de ser herido. Mientras que la palabra resiliencia es un término que deriva del verbo en latín resilioresilire, que significa “saltar hacia atrás, rebotar”. (Fuente: significados.com)

Ser vulnerables

Muchas veces vemos ese adjetivo de forma peyorativa, sin embargo, nos estamos equivocando, ya que cada uno debería de tener muy claro el hecho de ser vulnerable. Esto significaría que nos hemos parado a pensar en todos los posibles peligros que podemos encontrar. Aquí no se trata de ser pesimistas, sino de analizarnos a nosotros mismos, observar la situación y ser capaces de conocer las posibles consecuencias que nos pueden afectar. De esta forma nos damos cuenta de nuestra vulnerabilidad, que siempre está ahí, lo que pasa es que siempre miramos hacía otro lado o intentamos esconderla.

Gana en resiliencia

Este término es poco usado y la verdad es que su conocimiento ayudaría a muchas personas a sobresalir ante momentos complicados. Mucha gente puede equivocar esta capacidad con la fuerza de voluntad, ya que cuando nos enfrentamos a situaciones que nos desbordan no sabemos como actuar, pero como las resolvemos dice mucho de cada uno. Todos deseamos volver a la normalidad cuanto antes, pero hemos de saber gestionar esos momentos para que no nos superen.

Conocer nuestras debilidades y las posibilidades de ser heridos, hará que pensemos en maneras de contraatacar. Es decir, intentaremos encontrar nuestras fortalezas, que a la postre nos servirán para encarar de manera clara, la forma de volver a donde estábamos. La cuestión es saber que podemos caer y conocer las diferentes opciones para volver a levantarnos. Con esta frase se resume el hecho de saber que somos vulnerables y a partir de aquí ganar en resiliencia.

Foto: 侯健慕 James Hou.