Dos posts que has de leer uno detrás de otro ya que se complementan, con mucho valor y de los que estoy seguro que aprenderás algo. En la primera entrada de la semana de hace un año, hablo sobre los golpes que nos da la vida y como estos nos ayudan a cambiar. En la segunda ahondo un poco más en el tema y hablo sobre como una de las consecuencias más visibles es la perdida del miedo.

Un duro golpe para cambiar

Te recomiendo que leas esta entrada, tenía un buen recuerdo de ella, ya que es de esas reflexiones que sientes realmente, por lo que hay valor que mostrar. Una vez que he vuelto a recordarla me doy cuenta de toda la razón que tiene. En ella comento una de las principales causas de cambio en las personas y algunas de las situaciones más comunes, además la mayoría de las personas hemos pasado por alguna de ellas, así que es muy posible que te sientas identificado.

Perder el miedo

Este post es la continuación del anterior. Perder el miedo es una de las principales consecuencias cuando recibimos un duro golpe en nuestra vida. Tenemos otro punto de vista, cambian nuestras prioridades y el miedo es uno de los grandes protagonistas. Muchas veces no somos conscientes de ello, pero sólo hemos de reflexionar un poco para saber que nuestra variación viene dada por el hecho de afrontar las situaciones desde otro prisma, donde el miedo ya no tiene cabida. En la mayoría de ocasiones el miedo es a causa de los demás. Si vuelves a leer la entrada seguro que todo te queda más claro.

Dos entradas que se complementan muy bien, ya que la segunda refuerza y profundiza sobre el tema de que pasa en nuestra vida cuando cambiamos a causa de un impacto inesperado. Pincha sobre el título para volver a leerlas, seguro que no te dejan indiferente.