Cerebro rápido, cerebro lento

Cerebro rápido, cerebro lento

27 febrero, 2020 0 Por marcosedo

Como anticipaba en la entrada anterior, tenemos dos tipos de cerebros, y dependiendo de la situación utilizamos uno u otro. Habrá ocasiones en las que sea mucho mejor hacer uso del más rápido, pero en otras, saber reflexionar nos hará escoger la opción correcta. Aquí no hemos de pensar en valorar si es mejor un tipo de cerebro u otro, ya que depende mucho del momento y la rapidez o la lentitud a la hora de actuar pueden ser clave en el devenir de los acontecimientos.

Lo que si que hemos de tener claro es que, a pesar de esta característica, en cuanto a la velocidad de reacción, hemos de tener en cuenta otros aspectos que son los que nos ayudarán a ser conscientes de cuando es mejor decantarnos por el cerebro rápido o el lento. Por lo pronto podemos decir que cada uno tiene sus pros y sus contras y saber diferenciarlos nos ayudará mucho.

El cerebro rápido tiene el problema que muchas veces se deja llevar por las apariencias y estas nos llevan a engaño, además es muy automático, no existe un control sobre sus decisiones y opera sin esfuerzo. Pero esta rapidez puede ser crucial en algunos momentos. En el caso del cerebro lento, requiere de más esfuerzo para pensar, el problema es que es perezoso y no siempre esta por la labor de ponerse manos a la obra para evaluar toda la información que ha recopilado.

El cerebro rápido corresponde al sistema 1 que hablábamos en el post anterior, mientras que el sistema 2 se refiere al cerebro lento. El sistema 1 es el que está en continuo funcionamiento y le da trabajo al sistema 2 para que apruebe o desapruebe la situación que estamos viviendo. El sistema 1 no se esta quieto y muchas veces el sistema 2 deja que este opere sin más, pero a veces intenta educarlo para que en el futuro sepa escoger las mejores opciones.

Al final el sistema 2 es el importante ya que es el que tiene el control y el que puede ejercer poder sobre el 1, incluso modificar su conducta, pero para ello es preciso que seamos conscientes y pongamos esfuerzo para cambiar esto. Hemos dicho que el sistema 2 es perezoso y como ve que todo va bien no actúa, por ello tener en equilibrio ambos cerebros y tipos de pensamientos será la mejor opción, no obstante, hemos de trabajar en ello, conocer lo que pasa en nuestro interior y así sacar el máximo valor posible.

Foto: cosassencillas