Deja ese libro

La lectura es un hábito que ha de formar parte de nuestra día a día, pero no sólo el hecho de leer los whatsapps, sino el leer un libro. Pero la elección de este es una acción a la que tenemos que prestar atención. Cuando escogemos un libro no sabemos lo que nos va a deparar, pero hay ciertos aspectos que podemos tener en cuenta para tener una ligera idea de lo que nos podemos encontrar. Por ejemplo el hecho de leer sobre un tema que te agrada, repetir el autor, un libro que nos aconseja alguien que nos conoce bien… aunque a pesar de todo esto, el éxito no está asegurado. En mi caso me dejo muchas veces llevar por la intuición y leo libros de toda clase, la cuestión es que siempre que tenía un libro entre manos tenía que terminarlo, siempre he pensado que al final tendría algo que ofrecerme, algo que me aportará un conocimiento de valor, pero esto ha cambiado. Tras la última selección de libros para leer durante el verano ha resonado en mi mente la siguiente frase…

Deja ese libro

Al principio era reacio, pero me he dado cuenta que no vale la pena perder el tiempo leyendo algo que no te aporta. Has de sentirte a gusto cuando lees y por ello has de saborear cada página que pasas, no es necesario que todas te aporten algo, pero si ser consciente de cuando llevas varios capítulos donde notes que no es lo que buscabas, saber dejarlo. Es una decisión que no afecta a nadie, coges otro libro y solucionado, para que quieres emplear más tiempo en una acción que no disfrutas, no vale la pena. Este verano he dejado dos libros, pensaba que serían de mi agrado, pero una vez visto el contenido y tras ojear lo que me esperaba, decidí dejarlos y empezar con otros. Algo que todavía no me había sucedido, pero el hecho de no haber abandonado ningún libro hasta la fecha, me ha ayudado a saber dar el paso de dejarlo cuando toca. A partir de ahora soy mucho más consciente y pongo más atención en evaluar lo que me aporta lo que leo y si veo que no hay nada donde rascar, la opción más certera es la de cerrar el libro y buscar otra lectura.

Al igual que los libros, esto nos sucede en muchas situaciones diarias, donde no sabemos dejarlas a tiempo y preferimos terminarlas por el simple hecho de sentirnos satisfechos de completar una tarea, aunque esta no nos aporte nada y nos haya robado un valioso tiempo para dedicarlo en otros quehaceres. Saber parar a tiempo es primordial para ser mucho más eficientes y emplear nuestro tiempo en cosas que de verdad importan y nos hacen progresar. Así que la próxima vez que caiga en tus manos un libro y que después de brindarle la oportunidad de leer un pequeño porcentaje de él, no te sientes a gusto, deja ese libro, lo agradecerás.

Foto: Paul Bence

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