Diablo, el más viejo y más sabio

Diablo, el más viejo y más sabio

4 noviembre, 2014 0 Por marcosedo

diablo-viejoMás sabe el diablo por viejo, que por diablo.

Una cita archiconocida de autor anónimo, pero que deberíamos tener grabada a fuego en nuestra mente, ya que es muy cierta (en la mayoría de las veces). Además este conocimiento viene dado por el paso del tiempo y cuanto antes se aprenda más fácil será la comprensión de diferentes situaciones.

La experiencia es un grado

No hace falta explicar lo que significa, pero por si alguien no lo tiene muy claro, lo que se quiere destacar en esta frase es que por mucho conocimiento que puedas tener, la experiencia supera con creces a todo lo que puedas haber aprendido sin haberlo vivido. Mucha gente mayor, cuando ve a jóvenes cumplir años, siempre dice la frase de:

Ojala tuviera tu edad, pero con lo que se.

La vida te da un conocimiento muy valioso, gracias a las experiencias vividas, así que si volviéramos a nacer, pero con el saber adquirido en la vida anterior, sabríamos lidiar mejor muchas situaciones que ocurren en nuestro día a día. Pero eso no puede ser. Lo poco que podemos hacer es ser conscientes y dejarnos aconsejar.

Hay que ser un poco diablo

Es muy complicado aprender este consejo y sobretodo llevarlo a cabo, ya que cuando somos jóvenes, lo que más nos cuesta es escuchar a nuestros mayores y  hacerles caso. Pensamos que lo sabemos todo y nada más allá de la realidad, somos ignorantes en lo que respecta a la vida. Aunque nuestros veteranos no hayan tenido una educación igual que la nuestra, la experiencia es un valor añadido que hemos de respetar. Así que hay que ser un poco diablo y valorar lo vivido por nuestros progenitores como se debe y no caer en el error de dejar en el olvido lo dicho por ellos.

Hay que aprender de todo y de todos y saber escuchar a nuestros superiores, es primordial para obtener un conocimiento que no tiene precio, aunque hasta que no lo vivas en primera persona, no será lo mismo. Cuando antes entendamos esto, un poco más sabios seremos.

 

Ilustración de: Marcelo Escobar