Dormir, el zenit del bienestar

Cada uno puede tener diferentes propósitos para su vida, pero creo que hay uno que mucha gente comparte y es el hecho de sentirse bien con uno mismo, tanto física como mentalmente, pero la cuestión pasa por ser consciente de ello y de esta forma poder valorarlo. La primordial es que tenemos que encontrar una serie de indicadores que nos hagan ver como nos sentimos realmente. Desde hace un tiempo creo que he encontrado el mío y a continuación lo comparto por si puede servirte.

Dormir

Me he dado cuenta que las sensaciones que tengo cuando me levanto, me indican si lo realizado durante el día anterior ha sido positivo o no. Por las noches intento acostarme pronto y así poder dormir de 6 a 7 horas, siempre que los niños me dejen, a veces no duermo tanto, pero el simple hecho de estar en la cama para mi se traduce en descanso. He adquirido mucha facilidad para dormirme y esto es gracias a acciones como meditar, leer un libro, no ver la tele o el móvil antes de acostarme y alguna más. La cuestión es que no tengo preocupaciones en mi mente, por lo que toda la energía y foco está puesto en el tema de dormir y por eso es tan fácil conseguirlo.

Descanso físico y mental

Cuando estas en la cama y duermes, lo que se pretende es descansar para el día siguiente estar en plenas facultades y así enfrentarte a una nueva jornada. Lo bueno de dormir es que por una parte logras descansar fisicamente, pero también lo hace tu mente, ya que la liberas durante varias horas de pensamientos conscientes. El cansancio puede ser tanto mental como físico, por ello el sueño es lo que más necesitamos para repararnos y volver a estar al 100%. Dormir bien es esencial para levantarnos a tope, pero hemos de tener algunos aspectos a tener en cuenta para hacerlo de la forma más óptima posible. Si hablamos del tema físico hemos de mantener una buena postura, ya que sino podemos levantarnos peor de como nos hemos acostado. Y en el plano mental, hemos de intentar vaciar nuestra mente antes de cerrar los ojos, ya que sino todas las preocupaciones del día vendrán a visitarnos durante nuestra vigilia y el sueño no será tan reparador como debiera ser.

Comenzar el día con buenas sensaciones es esencial para que todo vaya genial. En mi caso he decidido pensar que mi día empieza cuando me acuesto la noche anterior, esta es una manera de iniciar el contador desde 0, con las pilas cargadas. Y como dormir es la primera acción del día he de cuidarla mucho, y soy consciente que durante toda la jornada he de tener un poco de visión en esta tarea, sobretodo cuando se va acercando la hora y las fuerzas empiezan a flojear.

¿Como duermes? ¿Le das la importancia que merece? ¿Te levantas descansado?

Foto: Tommy Ga-Ken Wan 溫嘉勤

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.