El camino es el objetivo

La importancia de vivir el momento presente y saber por donde ir. Esta debe ser la actitud que tengamos encima cuando nos embarquemos en cualquier aventura, proyecto o diferentes situaciones en las que haya una meta. Nos centramos, y sin querer nos cegamos, en el objetivo final, pero hemos de cambiar el foco y que el objetivo sea el propio camino, cada paso que damos, cada golpe de vista hacia cierto lugar, cualquier acción que realicemos en este preciso instante ha de ser nuestra prioridad absoluta.

A muchos nos ha pasado que por intentar ver un poco más lejos, tropezamos con la pequeña piedra que tenemos delante y que no hemos visto. Esto es lo que sucede en la mayor parte de nuestra vida, si no prestamos atención y somos conscientes de todo lo que sucede ahora, nos perdemos un gran porcentaje de vida y todo por querer anticiparnos. Esto lo único que hace es que desaprovechemos mucho tiempo, y lo peor de todo es que cuando alcanzamos el objetivo, no nos sentimos saciados, además de no haber disfrutado del camino recorrido, es decir, no salimos beneficiado por ninguna parte.

Por ello recomiendo que cuando nos propongamos una meta, la tengamos siempre en mente, pero no olvidemos la experiencia de cada movimiento que hagamos, ya que esto es lo que le añade valor a la vivencia. No es lo mismo subir una montaña y quedarte con el logro, que todo el ascenso que haces, por donde lo haces, que es lo que pasa mientras subías y todos esos detalles que puedas imaginar. Esta es la historia que de verdad importa, ya que el hecho de alcanzar una cima, es sólo eso, estar en un lugar alto. Sin embargo, si reflexionamos un poco, nos daremos cuenta de la importancia de haber vivido el trayecto, ya que esto es lo que recordamos con mayor apego.

Como dice el poema de Ítaca a lo largo de cada estrofa, haz que el viaje sea largo, que aprendas todo lo que puedas en el trayecto, empápate de todo lo que veas, comas, toques, huelas, vive experiencias diferentes. Así, cuando llegues a tu destino, no te quede mucho por aprender, ya que estas al final y tan sólo te queda cerrar el camino, nada más, no hay más que aprender, salvo todo lo que has vivido antes. Esta es la cuestión primordial, pero hemos de ser conscientes de ello, tener una predisposición para vivir el momento, pero eso sí, no olvidemos el objetivo final, por que este es el que nos ha hecho recorrer este camino, sin él, no hubiera sucedido.

Foto: wthung

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