El zenit de la vida

A medida que pasa el tiempo y voy cumpliendo años, una cuestión se hace eco en mi interior y es: ¿cuando alcanzamos el zenit de nuestra vida?

Punto más alto o mayor grado de perfección, intensidad o grandeza en algo.

Definición de zenit.

En este caso el cenit se corresponde con ese momento en el que nuestro físico e intelecto están en su apogeo y logran un buen equilibrio entre ambos. Cuando somos jóvenes el físico tiene más importancia, ya que estamos más ágiles, tenemos más fuerza, en general, si nos cuidamos, nuestro potencial puede ser mayor. En el otro lado tenemos la mente, que con el avance de los años se va fortaleciendo, con la experiencia ganamos aptitudes que sólo se consiguen con el paso del tiempo. Resumiendo, podemos decir que cuanto más jóvenes somos más podemos explotar nuestro físico, pero luego necesitamos de nuestra mente para encontrar ese equilibrio y utilizar ese poder, ya que la sinergia entre ambos puede ser un plus muy importante.

En el mundo del deporte es donde vemos claros ejemplos de alcanzar una plenitud en ambos aspectos de nuestra vida. Futbolistas como Buffon o Molina, tenistas como Federer o Nadal, son personas donde podemos ver que su estado de maduración esta rozando la excelencia, ya que su experiencia y fuerza mental están en plenitud y además mantienen buen físico. Creo que llega una edad, esto ya depende de cada persona, donde cuerpo y mente se equilibran.

En nuestra adolescencia le damos más importancia al físico, ya que tenemos más margen de mejora, es el momento de intentar conocer donde está el límite de nuestras posibilidades en este ámbito. Dejamos a un lado el cerebro, pero como nuestro cuerpo nos responde, pues no dedicamos el tiempo que deberíamos a la mente. A medida que pasa el tiempo y el físico empieza a flojear es cuando intentamos, como dice el refrán, más vale maña que fuerza, y pensamos más en lo que hacemos para no tener que gastar tanta energía. Es aquí donde empezamos a optimizar y entramos en el camino de la búsqueda de nuestro zenit.

Pero la cuestión pasa por estar preparados fisicamente, para el momento en el que alcancemos la plenitud mental, ser capaces de dar nuestro 100%. Es aquí donde la frase que siempre cito se ve reflejada en su máximo apogeo. Mens sana in corpore sano.

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