Empatía reversiva. Parte 2

Como ya comente en el anterior post, cuando te sumerges en el tema de la empatía, es fácil explayarse, ya que da mucho de sí. Profundizando un poco más en el concepto de empatía reversiva, me doy cuenta que mucha gente utiliza la empatía a su antojo. En un principio se trata de ponerse en la piel del otro, pero muchas veces lo hacemos, no para entender el porqué ha actuado de cierta forma, sino para decir que es lo que hubiéramos hecho nosotros, es decir, en vez de intentar saber que razones le llevan a comportarse así, queremos que la gente sepa que nosotros no hubiéramos actuado de esa forma.

La empatía reversiva trata de ver la empatía desde todos los puntos de vista posibles, es hacer un 360 a lo largo de todo el concepto y así intentar reconocer la mayoría de pensamientos que pueden resultar dependiendo de la situación y de la persona que los tiene. Hay muchas maneras de combinar ambos aspectos, pero al final cada uno decidirá cuales escoger. Normalmente tendemos a elegir aquellos que más nos convienen, pero si hacemos esto no somos sinceros ni con nosotros ni con los demás.

Empatía sin empate

Existen dos opciones claramente diferenciadas, por una parte podemos no hacer nada, es decir, simplemente actuar, teniendo en cuenta a la gente, pero no reflexionando sobre las consecuencias que puedan sufrir, ya que es algo que no puedes controlar. Si estas seguro de lo que haces, tus intenciones son buenas, tienes argumentos de peso para llevar a cabo lo haces, no has de preocuparte de nada, cada uno ya pensara lo que tenga que pensar. Luego esta la opción de romperte los cuernos y ser empático total, teniendo en cuenta todas las posibilidades y actuando dentro de los límites que tu mismo estableces. El hecho de tener en cuenta a tanta gente, hace que al final no actúes de la forma que realmente sientes y deseas. Habría una tercera opción que sería la comentada al principio, donde la gente coge la empatía a su gusto, esta para mi no tiene cabida.

Pero como todo, al final se trata de buscar el equilibrio, lo importante es actuar para que cada uno se sienta satisfecho consigo mismo. Hemos de ser capaces de valorar el nivel de empatía, dependiendo del número de gente al que puedan afectar nuestras acciones y a partir de aquí hacer sin miedo. Las consecuencias de nuestros actos son impredecibles, así que utiliza la energía que tienes accionando y no tanto pensando y preocupándote en lo que puedan pensar los demás.

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