Empezar cada día

Cuando termina un mes, pero sobretodo cuando empieza otro, no hace falta que sea un mes, puede ser un año, la cuestión es que cambiamos un poco el chip, es como si resetearamos, como si nos dieran la oportunidad de empezar de nuevo. Consideramos un día 0 en el que podemos iniciar cualquier cosa, parece que olvidamos todo lo pasado, y nos centramos en este día para empezar algo y de esta forma sentirnos bien. Pero creo que ahí esta el problema, esta es la parte que deberíamos cambiar. Lo que deberíamos pensar cada día cuando nos levantamos es, hoy es día 0 o 1, como prefieras, es el mejor día para empezar cualquier cosa que me proponga. Aunque si que es verdad que parece que queda más guay y más fácil, saber que el 1 de agosto empecé a … (completa con lo que quieras).

La cuestión es ser conscientes de que cada día puede ser el primero de algo y verlo de forma independiente a un grupo. Tendemos a considerar los proyectos de forma mensual, anual o como quieras, tener esta visión ayuda mucho, ya que nos marca una guía por donde seguir, pero lo más importante es el día a día, el paso a paso, la constancia, esto es lo que de verdad marca la diferencia, ya que son estos pasos y días lo que nos hacen alcanzar la meta que nos hemos propuesto.

Cuando llegamos al final, ese instante dura un momento y si que es verdad que recordamos el logro, pero si nos ponemos a recapacitar vienen a nuestra mente días concretos, ciertos momentos que son los que de verdad quedan grabados en nosotros y que se materializan y nos obsequian con el logro que perseguíamos, que al final es lo que la gente recuerda. Pero la pregunta interesante es ¿prefieres que te recuerden los otros o prefieres recordar lo vivido por ti? ¿Es más importante el logro o ese instante que te hizo avanzar un poco más para conseguirlo? Todo cuenta, y esos días o momentos, sino existieran, harían que el logro no se alcanzará. Y hay que pensarlo así, no hay más. La constancia, el esfuerzo, la disciplina han de ser a diario, lo que pasa es que los logros se observan a largo plazo, por ello hemos de ser pacientes, tan sólo hemos de concentrarnos en el ahora, disfrutar de lo que estamos haciendo, no juzgar, simplemente hacer y cuando llegué el momento de cosechar los frutos, tranquilos que llegará, y será momento de disfrutar ese instante.

Cada vivencia tiene una función en la vida y cada uno de nosotros lo podemos asimilar como queramos. Hay algunos que recorren el camino sin pena ni gloria y tan sólo se alegran cuando están en la meta, un momento que dura muy poco, ¿no sería mejor prestar atención a cada minuto que nos acerca un poco más a la meta? Este cambio de mentalidad lo he ido asumiendo desde hace unos años y en mi caso funciona, valoro las cosas de otra forma, creo que acierto un poco más en mis decisiones. En general me siento mucho mejor y todo por pensar que cada día es el idóneo para empezar y esto debe de servir de ejemplo para seguir haciéndolo día tras día y lo que tenga que venir vendrá, pero siempre preparados para ello.

Foto: Andre Titze

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