Gratificación instantánea

Gratificación instantánea

26 noviembre, 2019 0 Por marcosedo

Vivimos en una sociedad donde nos hemos acostumbrado a que todo lo queremos aquí y ahora, nos cuesta mucho esperar, no tenemos paciencia. La inmediatez esta a la orden del día y esto hace que muchas veces nos preocupemos por obtener la recompensa del trabajo realizado, incluso antes de haberlo finalizado. Cualquier acción que hagamos tiene unos resultados y si estos son positivos en seguida queremos vernos gratificados por ello. Todo esto hace que dejemos a un lado el momento presente y no ponemos atención en lo que hacemos, sino que lo dedicamos a estar pendientes de lo que vendrá, de las ganancias que podemos obtener.

La gratificación instantánea no nos deja valorar las cosas de forma clara y hay una cita que va muy acorde con la idea de que deberíamos tener un poco de paciencia y dejar a un lado esta inmediatez, en lo que se refiere a las ganancias, para  que luego la recompensa sea mayor o la asimilemos de otra forma.

«Lo bueno se hace esperar»

Esta frase es muy recurrente, sobretodo cuando hay gente ansiosa. Es una forma de hacer ver que la paciencia tiene sus bondades y que al final todo llega, pero hay que saber esperar para obtener los beneficios. La gratificación instantánea puede que sea buena, pero si supiéramos gestionarla y hacer que está no fuera tan inmediata es posible que la viéramos de otra forma. Sin embargo, nos cuesta aguantar, el hecho de saber que nos hemos ganado algo, que lo tenemos merecido, hace que tengamos nuestra mente puesta en obtener ese regalo, es una fijación.

Si hiciéramos caso a la cita, aprovecharíamos ese momento de espera para disfrutar y reflexionar sobre lo conseguido, ya que si obtenemos la gratificación, ya no hay reflexión ni nada. Hay que aprovechar ese tiempo de demora para aprender sobre la experiencia vivida y prepararnos para disfrutar del logro alcanzado, así habremos multiplicado su valor, ya que seremos mucho más conscientes y lo disfrutaremos de otra forma. Haz la prueba contigo mismo, cuando hayas conseguido algo con su recompensa correspondiente, date un tiempo, aplaza esa entrega y cuando creas conveniente disfruta de ella.

Foto: Yoann JEZEQUEL