Humildad

Humildad

27 noviembre, 2014 0 Por marcosedo

humildadEl término humildad deriva del latín, tiene varias acepciones: como virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades. Como bajeza de nacimiento -de clase baja u origen pobre-, y como sumisión. Se aplica a la persona que tiene la capacidad de restar importancia a los propios logros y virtudes y de reconocer sus defectos y errores.

Tras el anterior post donde hablaba de Paco Jemez, entrenador del Rayo Vallecano, la primera palabra que me vino a la mente fue la humildad, por ello he decidido hablar sobre ella.

Asociaciones equivocadas

Mucha gente tiende a asociar la palabra humildad con debilidad, y creo que esto es equivocado. Para mi es más un acto de valentía, ya que somos capaces de reconocer sin ningún temor como somos, es decir, nos mostramos transparentes, sin miedo al que dirán y esto es digno de admirar. Además es mucho más razonable, ya que de esta forma somos conscientes de nuestras capacidades, ya sean debilidades o fortalezas.

Humildad si, pero cuidado

Una de las acepciones que perjudican este concepto son las que aparecen al final de la definición, primero el hecho de pertenecer a una clase baja y segundo el de restar importancia a los propios logros. Muchas veces este último significado puede ser confundido con la falsa modestia y aquí es donde entra en escena una pequeña controversia, por una parte somos capaces de conocer nuestras aptitudes, pero ante las bondades restamos protagonismo y a los errores los magnificamos. Es decir, hemos de ser objetivos tanto para lo positivo o lo negativo, hemos de tender al equilibrio y medir las acciones por igual, y que estas no dependan de su éxito o fracaso.

La primera acepción de la palabra es la que hemos de predicar, las otras dos es mejor obviarlas, es así como el término humildad obtiene un valor extra y la hace una característica digna de apreciar.

Para finalizar he leído una cita que resume muy bien este concepto:

 Siempre hay que tratar de ser el mejor, pero nunca creerse el mejor. Juan Manuel Fangio, automovilista argentino

Foto de: Cuties