En las entradas de la semana de hace un año continue tratando el tema de la soledad y es que aunque parezca un tema bastante aburrido, es mucho más interesante de lo que parece. En la primera entrada hablo de los beneficios de la soledad en nuestro fuero interno. Mientras que en la segunda reflexiono sobre como los demás pueden aprovecharse de lo conseguido en soledad.

La implosión de la soledad

La soledad es algo que la gente rehuye, sin embargo, la gente que es capaz de estar sola, podrá sacar conclusiones y beneficios que no se pueden alcanzar de otra manera. Es una tarea complicada a la que todo el mundo no esta preparado. Además, hemos de ser muy pacientes a la hora de ver los beneficios, ya que estos no afloran de hoy para mañana. Otro punto a resaltar es que la implosión sucede dentro de uno mismo, por lo que los demás no serán participes, así que hemos de saber ser introvertidos y no pensar en terceros. Aquí se trata de que cada uno se sienta bien consigo mismo, y la soledad, sin duda, nos ayudará a ello.

La explosión de la soledad

La soledad es el acto donde al estar con nosotros mismos, podemos llegar a conocernos de forma más profunda y progresar como personas. Al final se produce una explosión y esto sucede cuando la gente de nuestro entorno se percata de que algo ha cambiado dentro de nosotros. Primero se produce una implosión, de la que hablo en el párrafo anterior, y seguidamente viene la explosión, donde nuestro alrededor se ve salpicado de los beneficios obtenidos. Somos personas sociales y como tales hemos de saber convivir con nuestros semejantes, así que todo lo que consigamos por nosotros mismos al final repercute en los que están a nuestro alrededor.

La soledad es un estado donde hay que intentar sacar el máximo beneficio, el cual nos hará progresar a nivel interno y luego será el momento donde los demás se beneficien de nuestras mejoras. Dos posts muy interesantes donde la soledad puede ser vista como un pequeño proyecto para seguir avanzando.