Inconformista para un progreso conservador

Inconformista para un progreso conservador

25 enero, 2020 0 Por marcosedo

Las entradas de la semana de hace un año tienen una relación de continuidad. En la primera hablo sobre un libro que acababa de leer y en el siguiente post reflexiono sobre lo que me hizo pensar la palabra «inconformistas». Pincha en cada uno de los títulos si quieres leer la reflexión al completo.

Inconformistas

Este fue el primer libro que leí el año pasado, donde Isra y Josef hablan desde su experiencia sobre diferentes aspectos que tienen que ver con el tema del emprendimiento. Se tratan diferentes aspectos y se trata de una pequeña guía de acción por si te pica el gusanillo y quieres monetizar la pasión que tienes. Lo que marca la diferencia de este libro, es el trato que da a sus lectores, ya que busca un público que no se conforma con las pautas convencionales e busca caminos alternativos. El tema de no conformarse con lo que hay es toda una declaración de intenciones, así que el libro puede servir de motivación para emprender y sobretodo para entender un poco más la forma de actuar de sus dos autores.

Progreso conservador

Con este título pretendía ganar la atención del lector y es que estos dos conceptos suelen ir contrapuestos. Pero como suelo repetir en muchas ocasiones, en la variedad está el gusto y la búsqueda del equilibrio es lo mejor que podemos hacer para sacar el máximo provecho de las situaciones que vivimos a diario. La cuestión pasa por saber en que momento decantarnos por una palabra u otra. Para generar cambio está claro que hemos de progresar, pero existen otras variables que una vez alcanzadas hemos de conservar. Así que considero que ambas palabras pueden tener su nexo de unión, siempre utilizándolas cuando se les requiere.

Tres conceptos que dan mucho que hablar, el inconformismo trata de buscar formas alternativas de hacer lo que se ha hecho siempre. El progreso es esencial si queremos seguir creciendo como personas. Y ser conservador es algo que también hemos de valorar, ya que las buenas costumbres o aquello que hemos conseguido ha de mantenerse en el tiempo. No hay términos mejores, ni peores, lo cuestión es aprovecharlos de la mejor forma posible, sacando el máximo beneficio de ellos, pero sobretodo haciendo uso de ellos cuando corresponda, es decir, en el momento adecuado.