La experiencia de ser padre

Aprovechando que hoy es el día del padre, voy a hablar sobre la que creo que es una de las mejores experiencias que puedes tener en la vida. Además, aprovecho que hace 5 días mi hija cumplía su primer año y es que no es lo mismo ser padre de una criatura que de dos y tampoco es lo mismo los sentimientos que tienes con cada uno de los hijos, independientemente que sean chico o chica.

Ser padre te cambia la vida, ya que cuando entras al club ya no te puedes salir. Es complicado expresar lo que se siente, mejor es vivirlo y sólo lo pueden entender los que han pasado por ello. Los sentimientos afloran y el hecho de tener a una persona que depende de ti y que es parte tuya, te hace replantearte muchas de tus ideas. Puede cambiar tu opinión, tu percepción de las cosas, el modo de actuar, ves las cosas desde otro punto de vista que hasta la fecha no te habías planteado. Y si eres consciente de todo ello, puedes aprender mucho al respecto.

Ser padre te abre la mente, ya que no sólo has de mirar por ti, ahora has de mirar por tu familia y cuanto más numerosa sea, más atento tendrás que estar, por que el campo de visión se amplía hasta horizontes insospechados. Lo que me agrada de esta experiencia es que se asemeja mucho a una aventura, donde cada día es diferente al anterior y el hecho de enfrentarte a nuevos retos hace que crezcas como persona. Los niños llegan a ser tus maestros, ya que gracias a ellos puedes aprender más de lo que has hecho en toda tu vida.

Ser padre te ayuda a valorar lo que de verdad importa en la vida y es a partir de este momento, por lo menos en mi caso, donde de verdad empiezas a apreciar a tus padres. Te vuelves consciente de todo lo que conlleva criar, educar, cuidar… Es un momento donde empiezas a recordar lo que tu padre ha hecho o ha dejado de hacer por ti y es entonces cuando todo tiene sentido, lo que antes veías de una forma, ahora tiene otro color. Es por ello que la experiencia de ser padre es de lo mejor que te puede pasar en la vida, ya que si aprecias todo lo que conlleva y aprendes todo lo que te ofrece, ya tienes trabajo para rato.

Como todo en la vida, ser padre tiene sus pros y sus contras, pero la primera parte es tan superior a la segunda, por lo menos en mi caso, que a penas se aprecia. Así que cada día disfruto con mi hijos como si fuera el primero y crezco junto a ellos, ya que a medida que avanzan en la vida surgen nuevas tesituras que hemos de saber sobrellevar entre ambos. Hay vida de padre para rato, así que seguiremos disfrutando de esta experiencia que se alarga en el tiempo y esto es algo que no podemos decir de otras.

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