La inteligencia en el mundo de las emociones

La inteligencia en el mundo de las emociones

17 octubre, 2020 0 Por marcosedo

En las entradas de la semana de hace un año, las emociones fueron las protagonistas. En la primera hablo sobre la relación entre la inteligencia y las emociones. En cambio, en la segunda reflexiono sobre el complejo mundo de las emociones y de su gran extensión a medida que te introduces en él.

La emoción de la inteligencia

En esta entrada reflexiono sobre la relación y sinergias que se consiguen con ambos conceptos. Uno de los más conocidos es la inteligencia emocional, un tema que esta muy en auge y que hace un año se presento en mi vida como comento en el post, pincha en el título para leerlo al completo. Nuestro día a día esta lleno de estímulos que nos emocionan y hemos de ser conscientes de ello, además de volvernos inteligentes en esta faceta para poder sacar el máximo provecho de cada situación. Ser inteligentes en el mundo de las emociones nos hará liderar con mayor precisión y exactitud nuestro entorno, lo que nos hará la vida mucho más sencilla y placentera.

Mundo de emociones

Cada uno tiene su propia forma de expresar lo que siente y las emociones, dependiendo de la persona, son muy dispares, sin embargo se han intentado simplificar para saber cuales son las emociones primarias que pueden reconocerse en cualquier ser humano, independientemente de donde vivan, si quieres conocerlas, pincha en el título y vuelve a leer el post. Además, introducirse en el mundo de las emociones, es algo fascinante, ya que siempre estas aprendiendo, existen miles de emociones, aunque todas nazcan de las primarias, pero el hecho de cada uno lo exprese de una forma complica un poco más el tema. La cuestión es reconocer en cada uno de nosotros como reaccionamos y tener muy presente la importancia de las emociones en nuestra vida, ya que a partir de ahí podremos mantener relaciones mucho más sinceras con los demás.

Las emociones rigen nuestras vidas y hemos de intentar controlarlas, a pesar de que es algo muy complicado. Sin embargo, lo que de verdad importa es reconocerlas, aceptarlas y saber lo que nos producen para que no nos volvamos esclavos de ellas, sino que podamos dominarlas en cierta medida, para saber cuando podemos dejarnos llevar por ellas y cuando es mejor contenerlas. Todo un mundo donde hemos de ser muy inteligentes para poder captar la mayor información posibles sobre las emociones y asi tener un conocimiento más amplío sobre todo lo que tenga que ver con ellas.