La paradoja de la intención

La paradoja de la intención

25 marzo, 2021 0 Por marcosedo

Esta será la cuarta entrada que dedico al libro «El hombre en busca de sentido» y es que la gente no se equivoca cuando aconseja leerlo a los demás. Es una obra corta, donde la experiencia que narra te atrapa desde el principio, pero lo mejor de todo es la cantidad de aprendizajes que puedes obtener. Aunque hay que hacer el esfuerzo de reflexionar sobre toda la información que da e intentar ponerla en práctica. Uno de los puntos que más llamo mi atención es el que da título a es te post la «intención paradójica». A continuación dejo unos extractos del libro en los que me apoyo para reflexionar sobre está técnica.

La logoterapia fundamenta su técnica denominada «intención paradójica» en un doble principio: por un lado, el miedo provoca precisamente aquello que se teme; por otro, la hiperintención impide la realización del efecto que se desea.

Por irónico que parezca, así como el miedo provoca lo que se teme, la intención excesiva impide realizar lo que se desea.

Esto es algo que nos ha ocurrido a todos en la vida, y es que cuando más tememos algo, al final acaba sucediendo. Y con el deseo ocurre al revés, cuando queremos que algo suceda de cierta forma, al final no se llega a la meta que queremos. Aunque cuando tememos algo, es porque en verdad deseamos que algo no ocurra, pero no somos conscientes que nuestro pensamiento, sin querer, hace que al final esa situación acabe llegando, es entonces cuando hemos de ver este momento como la oportunidad de enfrentarnos a ese miedo y así que no vuelva a hacer acto de presencia en nosotros. El miedo hacía algo, hace que lo tengamos tan en mente que al final lo hacemos visible. En el caso del deseo, ocurre al contrario y aquí esta la paradoja, ya que lo normal sería que por esa regla de tres, se acabará cumpliendo, pero parece ser que la vida es caprichosa y no nos da ese placer. Y aquí hemos de volver a recapacitar sobre el porqué ocurre esta situación, donde lo importante es que estamos perdiendo de vista el presente y simplemente nos centramos en el objetivo final, que es el deseo, no dejamos que la situación fluya y esta hiperatención de la que habla, se vuelve en nuestra contra, ya que el hecho de estar tan pendientes de algo, hace que no actuemos de la forma correcta para que el deseo se vuelva realidad.

Es algo complicado de entender y requiere de una reflexión más profunda, pero lo que sucede es que cuando tememos algo, lo tenemos en mente, pero no hacemos nada por remediarlo, por lo que el devenir de los hechos sigue su curso y al final acaba llegando. Mientras que con el deseo, estamos más ocupados pensando en cuando llegue el momento de la satisfacción que no hacemos nada para que esté acabe llegando, ya que nuestro pensamiento esta en el futuro y no en el presente, sin querer nos ponemos trabas, no dejamos que las cosas fluyan y por eso el deseo termina por no llegar. Para terminar dejo una frase para reflexionar y que hay que leerla varias veces para comprenderla de forma correcta.

«El deseo es el padre del pensamiento» y «el miedo es la madre del suceso».

¿Te ha ocurrido alguna vez? ¿Se cumplen tus deseos o se hacen realidad tus miedos?

Foto: Fernando Marín Canet