La respiración calma

En el anterior post, hablaba sobre la búsqueda de la calma. Aquí te voy a prestar un poco de ayuda para que puedas encontrarla. Se trata de una serie de herramientas que puedes utilizar y que te ofrezco para que experimentes con ellas, de esta forma puedes conocer la calma un poco más y aprender a ver todo lo que te puede aportar.

La respiración

Esta es la herramienta esencial, no hace falta nada más para encontrar la calma. Si eres consciente de tu respiración, entonces no será necesario que busques nada más, tan sólo con concentrarte en ella, verás como poco a poco te vas tranquilizando y tu estado de animo cambia. La respiración nos puede desvelar nuestras emociones, como nos sentimos en cualquier momento, por ello darnos cuenta de como respiramos es primordial para poder controlar nuestras emociones. Es tan sencillo que puede parecer complicado de entender, pero es simple y efectivo. Lo único que has de hacer es experimenta con ella, cuando sientas un poco de estrés o ansiedad, cierra los ojos y concéntrate en la entrada y salida del aire por tu nariz, tan sólo eso.

Más herramientas

El primer paso es la respiración, es el que siempre has de tener en mente, pero has de ejecutarlo de forma consciente. Una vez te calmes, te darás cuenta que lo ves todo con otros ojos, tendrás otra perspectiva de lo que sucede a tu alrededor y en este momento es cuando has de poner a trabajar las siguientes herramientas:

  • Mentalidad: has de reflexionar sobre tus pensamientos sobre las cosas que suceden a tu alrededor. Esta herramienta se basa en poner a trabajar tu mente para que te vuelvas consciente de lo que pasa por ahí arriba. Se trata tan sólo de listar y entonces darte cuenta de como es de larga esta lista y que es aquello que puedes eliminar
  • Actitud: como te enfrentas a los pensamientos que pasan por tu mente es importante, deberás cambiar tu punto de vista, esto no es más que experimentar que sucede cuando tu cambias algo. Esta es la manera de darte cuenta si el cambio ha sido de provecho o no y a partir de ahí quedarte con el cambio o seguir experimentando.
  • Soledad: es importante que te alejes de la gente, que te concentres contigo mismo, esto hará que seas más consciente de lo que te sucede y así puedas analizarlo de forma óptima. Estar en soledad también ayuda a darnos cuenta de que no pasa nada si no hay acción, que la vida sigue y a veces nos preocupamos por cosas que no merecen la pena.

Respira, sé consciente de ello, tan sólo con esta práctica la calma irá invadiendo, poco a poco, tu vida y podrás acudir a ella cada vez que la necesites. Una vez relajado, podrás reflexionar sobre la calma en sí y es aquí donde la conocerás más a fondo, profundizarás en ella y te darás cuenta de todos los aspectos que la forman. Este es el camino para especializarte con ella, vivir más tranquilo y no hemos de olvidar que de forma más saludable, ya que el hecho de tener un estado de quietud tiene múltiples beneficios para el cuerpo.

Foto: Lydia Trappenberg

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