La voz interior en off

En las entradas de la semana de hace un año, reflexionaba sobre esa voz que escuchamos dentro nuestra y que muchas veces no sabemos como recibirla. En la primera expongo una canción de Elphomega que me sirve como introducción del tema. Mientras que en la segunda reflexiono y profundizo sobre la letra de la canción.

Historia de mi voz en off. Elphomega

Hay canciones que encierran un mensaje más profundo de lo que parece, lo que pasa es que puedes llevar años escuchando ese track sin ser consciente de todo lo que te puede ofrecer. En mi caso me ha ocurrido con varias canciones y esta es una de ellas. Pincha en el título para volver a leer la entrada completa, en la que podrás descubrir una historia en primera persona, sobre una experiencia, una sensación, una vivencia por la que la mayoría hemos pasado, y sino es posible que gracias a la lectura puedas llegar a sentirla.

La voz interior

Este es un tema que crea controversia, ya que has de experimentarlo para poder dar tu opinión. Hay gente que cree en ello y otros que directamente rechazan esta opción, al final es muy subjetivo, así que cada uno sabrá lo que pasa por su mente. Si pinchas en el título puedes saber lo que reflexione en referencia a la canción antes citada. Creo que todos tenemos esa voz interior, el problema es saber y querer escucharla. No se trata de que pensemos que estamos locos y que tenemos voces en la cabeza, sino más bien de cuando nos vemos envueltos en una situación y hay algo dentro de nosotros que nos intenta guiar. Algunos lo llaman intuición, palpito… cada uno utiliza diferentes términos.

En mi caso puedo decir que siento y reconozco esa voz interior, y cuanto más la escucho, más se hace oír, si le presto atención ella se expresa con más fuerza. La canción que cito en la primera entrada te puede hacer despertar y es que dice mucho sobre este tema, además te puede ayudar a reconocer esta experiencia de forma más consciente. Al final se trata de conocerse a uno mismo y no se trata de entablar una conversación, pero si saber escuchar las señales de nuestro cuerpo.

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