Lo complicado de mandar

Lo complicado de mandar

30 mayo, 2013 0 Por marcosedo

Uno de los problemas de la gente es que no nos gusta que nos manden, sin embargo hay veces en las que queremos que nos digan que hemos de hacer. Es una cuestión complicada, y al revés, nos gusta mandar pero a veces no sabemos hacerlo. Todos nos hemos visto en un lado o en otro alguna vez, ser el que manda o el mandado.

No importa el papel que tengas, lo importante como en la mayoría de situaciones en la que hay una relación entre dos personas, es la empatía y cada que cada uno se mira a si mismo y realice su cometido.

Tanto el que manda como el otro han de tener claro su papel. En este post vamos a hablar desde la postura del que da las ordenes, si el que manda lo hace bien, el trabajo del mandado es más fácil. Ahora esto se conoce como liderazgo, que al fin y al cabo no deja de ser un sustituto de mandar, la diferencia esta en las formas que empleas para dar las ordenes, y creo que el concepto fundamental como he citado antes es la empatía. Ambos tienen una labor que han de cumplir y como equipo han de buscar el mismo fin y salvo que ambas partes se lleven y tengan una manera de pensar casi idéntica, siempre hay uno que ha de hacer de lider. Y ya no hablemos cuando hablamos de más de dos personas, se hace inevitable la figura de un «cabecilla».

El jefe del grupo tiene unas responsabilidades que los demás no tienen, además que no todos servimos para mandar. Muchas veces el problema esta en las palabras utilizadas, hay que ser muy cuidadoso en la utilización del vocabulario; por ejemplo la palabra orden no gusta, en cambio directriz ya suena diferente. El caracter de la persona tambien hace mucho, el saber tratar con personas es lo más importante, no tratarlas como inferiores, sino como piezas de un conjunto más grande. Otra cosa importante es no creertelo, es decir «que no se te suba a la cabeza», nadie es más que nadie.

complicado_mandarCreo que a todos nos gusta mandar, pero hemos de ser conscientes si sabemos hacerlo o no. Y lo he defendido siempre en pequeñas situaciones donde sin querer has sido el «cabecilla» y esta el típico que te critica, la solución es clara si alguien sabe hacerlo mejor que lo haga, pero sino deja ver como lo hacen. Al fin y al cabo son diferentes trabajos, y cada uno tendra su opinión respecto al del otro, sin embargo lo mejor es centrarnos en nosotros mismos y no medir si uno hace más que otro, son diferntes tareas y como tales son difíciles de cuantificar. Sólo me queda decir que cojas el papel que cojas interpretalo como toca, no quieras representar toda la obra tu solo.

¿eres de los que manda? ¿te gusta? ¿te ves capacitado?