No mirar el reloj

No mirar el reloj

5 noviembre, 2020 0 Por marcosedo

Cuando logras dejar a un lado la alarma para tener que despertar, es cuando empiezas a darte cuenta de lo esclavos que somos del tiempo y lo mejor de todo, es que somos nosotros los carceleros, por lo que tenemos las llaves para salir o encerrarnos en esa celda. En la sociedad que vivimos es complicado vivir sin reloj, tenemos obligaciones que cumplir, horarios que vienen marcados y siempre es positivo que haya un pequeño orden para que todos juguemos bajo las mismas reglas y haya un entendimiento mejor.

Soy el primero que tiene que mirar el reloj para llegar puntual a algunas de las obligaciones que tengo, como empezar a trabajar, recoger a los niños del cole, una reunión con algún compañero o cliente, incluso para que no se te vaya el santo al cielo y tener una referencia de la hora que es para tener que comer o dormir. Aunque si que podemos dejar el reloj a un lado, siempre que tengamos la ocasión de disponer de un largo periodo de tiempo en el que nos dejemos llevar, no pensemos en el pasar de los minutos y nos embarquemos en el momento presente sin más preocupaciones.

Hemos de encontrar momentos para poder vivir sin reloj, hay que experimentar lo que se siente en esos momentos y ser conscientes de todo lo positivo que nos puede aportar. Cada día, hemos de encontrar un lapso de tiempo donde nos olvidemos completamente del reloj y nos sumerjamos en lo que estamos haciendo, evitando la presión del tic-tac, simplemente viviendo y disfrutando de ese instante. Luego de hacerlo en momentos puntuales del día, hay que experimentar con un día entero y es posible que un fin de semana sea el momento idóneo para vivir esta experiencia que nos hará reflexionar mucho sobre como vivimos y que posiblemente cambie nuestra forma de pensar y actuar en ciertos momentos de nuestra vida.

Aquí no se trata de dejar el reloj y vivir como nos vaya marcando el ritmo de nuestro cuerpo, algo que no estaría nada mal, aunque el simple hecho de convivir con más gente, hace que esto sea casi imposible. La cuestión pasa por mirar cada vez menos el reloj, de olvidar que existe durante la mayor parte del día que podamos y de esta forma no vivir condicionados por el pasar del tiempo. Si tienes obligaciones, ponte una alarma para llegar puntual a tu cita, pero mientras, disfruta de lo que la vida nos ofrece.

¿Serias capaz de vivir sin reloj durante un día? ¿Cuantas veces miras el reloj a lo largo de la jornada?

Foto: Hada del lago