Una frase bastante interesante la que da título a esta entrada. Si la tomamos a modo de pregunta todavía resulta más atractiva, ya que se retroalimenta así misma, es decir,cada uno de nosotros piensa por si solo, pero si empezamos a pensar en lo que pensamos es la pescadilla que se muerde la cola, un círculo que se cierra ya que estamos en todo momento pensando.

Nuestro día a día esta plagado de todo tipo de pensamientos, por cierto, dicen que los pensamientos son energía, pero esto sería otro tema. Así que nos pasamos toda nuestra jornada pensando y hasta que no ejecutamos lo que pasa por nuestra cabeza parece que no hemos hecho nada. Hay gente que hace las cosas sin pensar y otras que piensan las cosas antes de realizarlas, pero la mayoría de la gente en algún momento genera pensamientos y solo con el hecho de intentar indagar un poco más en ellos, ya es una actividad más que recomendada.

La cuestión es si reflexionamos sobre aquello que pasa por nuestra mente, es decir, los pensamientos suceden por algo y creo que es importante cavilar un poco el porqué pensamos de cierta forma o por que durante el día nos vienen a la cabeza ciertos temas. Mucha gente no le dará importancia a esto, simplemente vive, se deja llevar por los pensamientos sin entrar a profundizar la causa de estos.

Al final todo tiene un porqué, pero a la mayoría no le interesa conocerlo. Y en el caso de los pensamientos, es algo que nos ayudaría a conocernos un poco más a nosotros mismos. Lo que pasa es que vivimos un poco saturados por nuestro ambiente, trabajo, vida personal, smartphones, ocio, no dejamos espacio a la reflexión, por lo que no podemos llegar a plantearnos la pregunta que hago en el título ¿pensamos en lo que pensamos? u otras como ¿Por qué pienso esto? ¿Por qué pienso así?

Nuestra cabeza no para durante todo el día y hemos de ser conscientes que es necesario darle un descanso. Para ello hay actividades como la meditación, aunque no hace falta, tan sólo con dejar a un lado lo que estamos haciendo y dejar que nuestra mente fluya es suficiente o dar un paseo dejando las preocupaciones a un lado, simplemente dejándonos llevar. Tareas que en principio parecen muy simples, pero que una vez te pones a ellas son más complicadas de lo que parece, pero que por lo menos hemos de intentar. Es entonces cuando nos daremos cuenta de los beneficios que ofrece y además, podremos saber un poco más el porqué pensamos en lo que pensamos.

¿Reflexionas sobre tus pensamientos? ¿Dejas descansar a tu mente?

Foto: Fred Matos