Pensar rápido, pensar despacio

Pensar rápido, pensar despacio

25 febrero, 2020 1 Por marcosedo

El último libro que me he leído se trata de un ensayo de Daniel Kahneman, premio Nobel de economía, cuyo título es el que da el nombre a este post. Hacia tiempo que no me leía una obra tan densa, ya que son alrededor de 600 páginas con una letra de tamaño reducido y que me ha llevado casi un mes completarlo. Aunque es de esos libros que me apetece y voy a volver a leer, para poder interiorizar y profundizar en todos los conocimientos que ofrece.

Pensar rápido, pensar despacio, hace una distinción entre nuestro cerebro intuitivo y el razonable. Cada vez que nos enfrentamos a una situación y hemos de decantarnos por obrar de una forma u otra, entran en funcionamiento una serie de mecanismos y dependiendo de cual tome el protagonismo pues nos declinaremos por una decisión u otra.

En el ensayo nos habla de que ante un estímulo, siempre intentamos tener una respuesta inmediata y para ello esta el sistema 1, como lo nombran en el libro, que busca asociaciones de forma muy rápida para intentar ofrecer algo lo más pronto posible. Y luego esta el sistema 2, que es el que intenta razonar y medir toda la información disponible, aquí hemos de pensar lento, ya que hemos de evaluar la información que nos llega y compararla para tener un veredicto correcto.

La obra esta llena de ejemplos prácticos que te hacen ver como funciona nuestra mente y estos dos sistemas, además, se trata de casos que experimentas en tus propias carnes, por lo que el mensaje queda más interiorizado. Aquí se descubren una serie de conocimientos muy importantes relacionados con el mundo de la psicología y la economía y que pueden ser adoptados en nuestro día a día. La cuestión es que el autor consigue que la gente que lea este libro sea más consciente de como funciona nuestro cerebro y cual de los dos sistemas es el que hace su función, además de reconocer cuando hace la aparición cada uno de ellos. Todo esto nos hace prestar más atención en nuestras decisiones y saber realmente cuando nos podemos dejar llevar por el sistema 1 y cuando hemos de recurrir al sistema 2, sin olvidar de controlar ambos para que nos ofrezcan su mejor versión.