Pre de presente

El prefijo pre nos ayuda a determinar una situación previa a un hecho concreto. Se conocen miles de palabras con este preposición, donde nos adelantamos a lo que va a venir. Cuando hacemos uso de este prefijo, hemos de ser conscientes que estamos más pendientes del futuro que del ahora, por cierto, en la palabra presente, también se observa el pre, pero en este caso la función del prefijo es para explicar que estamos delante de algo, justo en el momento en el que sucede la acción, mientras que en los otros conceptos intentamos visualizar lo que vendrá mediante suposiciones, que a veces pueden ser ciertas, pero otras no.

Me gustaría resaltar las siguientes palabras: preconcebir y prejuzgar. Ambas tienen que ver sobre como observamos y valoramos a los demás, antes de empezar a entablar una conversación con ellos. Una costumbre que todos tenemos y que nos sirve un poco de mecanismo de defensa para intentar saber lo que nos espera y así poder lidiar la situación de la mejor forma posible. Lo que pasa es que esto conlleva un problema interno ya que al llevar una idea preconcebida, esta nos contamina en cierta manera lo que vamos a vivir, ya que sin querer estamos esperando que suceda algo que nosotros creemos que puede ocurrir.

A veces acertaremos, otras no, sin embargo, la cuestión pasa porque nos podemos hacer falsas esperanzas y cuando sucede la acción, si no se cumplen nuestras expectativas, es cuando nos llevamos un chasco. No importa si lo que pensamos es positivo o negativo, ya que ambas partes pueden condicionar el momento que vamos a vivir. Si nos ponemos en lo peor, ya no disfrutamos del momento como debiéramos, ya que estamos pendientes de lo malo que pensamos que puede pasar. Y si nos ponemos en lo mejor, es posible que no se alcancen nuestros pensamientos, por lo que de la misma forma estamos a la espera de que suceda lo que pensábamos de antemano.

Cuando intentamos anticiparnos al futuro barajando las posibles situaciones, no somos conscientes que le estamos quitando la magia al momento que vamos a vivir. Le arrebatamos todo halo de sorpresa, ya que si sucede lo que teníamos en mente, no nos sorprende y si no sucede nos podemos quedar a la espera. Por eso es importante ser capaces de dejarnos llevar por el momento y aceptarlo como venga, ya que por un lado nos sorprenderá y por otro no quebrará nuestras expectativas.

Aunque es una tarea más que complicada, el no prejuzgar ni preconcebir, la cuestión pasa porque estos pensamientos no afecten en la situación venidera. Es decir, podemos pensar y anticipar el devenir de los hechos, pero hemos de intentar que estos no estén presentes en el momento en cuestión. Podemos tenerlos en la retaguardia por si acaso, pero que nunca tengan un papel principal, sino que salgan a la palestra sólo si hacen falta.

Además, si intentamos anticiparnos al futuro, sin querer estamos dejando de disfrutar el momento actual. Así que, para terminar lo único que puedo decir es que no preconcibas, no prejuzgues, simplemente déjate llevar por el presente.

Foto: Nerdeeeeen

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.