Ser padre, tener hijos, ¿por qué?

El tema de la paternidad volvía a ser el protagonista de la semana de hace un año.  En la primera entrada ponía a los hijos como actores principales, mientras que en la segunda, reflexionaba sobre los argumentos que nos invitan a querer ser padre.

¿Por qué tenemos hijos?

Hay muchas personas que tienen claro que quieren tener hijos, pero no son del todo conscientes de cual es ese porqué que les lleva a tomar esa decisión. Existen varias respuestas sobre porque tenemos hijos, pero ¿te lo has planteado alguna vez? Hazte esta pregunta si eres padre y sino planteasela a alguien de confianza. Además, en este post planteo una serie de preguntas que pueden ayudarnos a resolver esta cuestión. La paternidad es una decisión muy importante que no debe tomarse a la ligera, incluso deberíamos pensar más en ella para conocerla a fondo y todo lo que significa para cada uno de nosotros que decide unirse a este club. Pincha en el título si quieres conocer 4 preguntas que seguro que no te dejan indiferente.

Porque ser padre

En esta ocasión nos centramos en la figura de los progenitores y la cuestión es descubrir cuales son aquellos argumentos que nos hacen tener la voluntad de convertirnos en padres. De antemano hay que saber que hasta que no se vive no se puede explicar, por eso el simple hecho de vivir una experiencia nueva ya puede ser motivo suficiente. Aunque luego hemos de profundizar un poco más en nosotros mismos para darnos cuenta realmente de cuales son los verdaderos impulsos que nos llevan a tomar una decisión donde sabemos que hemos de ser responsables de una persona nueva, nuestra libertad se reduce, lo que pasa es que luego hay unos beneficios que se observan con el paso de los años. Vuelve a leer la entrada al completo pinchando en el título, ahí exponga una serie de razones de porqué ser padre.

Podríamos pensar que ser padre o querer tener hijos es lo mismo, y en parte si, ya que una cosa no es sin la otra. Pero la diferencia está en el punto de vista que tomemos, por un lado podemos centrarnos en nuestra descendencia y por otro observar los cambios que se producen en la persona que entra en el mundo de la paternidad. Es lo mismo, pero si te paras a reflexionar las cosas, no se ven de la misma forma de un lado que de otro. La paternidad es una experiencia que ha de vivirse para entenderla, puedes ir preparado, pero al final la incertidumbre hace acto de presencia, más tarde o más pronto, así que cada uno tiene la decisión en sus manos, o mejor dicho en otra parte.

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