Si comparas pierdes

Si comparas pierdes

28 julio, 2020 0 Por marcosedo

Durante mucho tiempo he defendido la frase «Si mides pierdes», pero profundizando más en la definición de la palabra medir, me he dado cuenta que no es del todo acertada para el significado que yo quería dar a la frase, ya que en la según la R.A.E. medir es:

Determinar la longitud, extensión, volumen o capacidad de una cosa por comparación con una unidad establecida que se toma como referencia, generalmente mediante algún instrumento graduado con dicha unidad.

Y la segunda acepción es:

Comprobar o comparar, generalmente de forma competitiva, la habilidad, fuerza o valía de algo o de alguien en relación con otra cosa u otra persona.

Vemos que en ambos casos la palabra comparar aparece, así que la he sustituida para que el mensaje sea más claro. Aunque la palabra medir es correcta si nos basamos en la segunda acepción, pero para no andar con rodeos considero que comparar es el término que he de utilizar y que no da opción al error. Podemos medir una cosa por separado, sin tener que relacionarla con otra, para conocer, por ejemplo, cual es su altura o cual es su peso, además de que medimos algo tangible, necesitamos de los números para ello. Mientras que en la comparación ya necesitamos de dos cosas y además no es preciso que los números aparezcan.

Esta frase ha de aparecer sobre todo cuando nos vemos envueltos en relaciones personales, donde la subjetividad de la gente juega un papel fundamental. Esta claro que en esta vida hay que comparar, ya que para la toma de decisiones es normal que vayamos recopilando información para luego extraer conclusiones que nos lleven a decantarnos por una opción u otra, por ejemplo cuando vamos a comprar una casa o un coche, comparamos varias opciones en aspectos que suelen ser objetivos, precio, calidad, comodidad, consumo, ubicación…

Pero en el caso de las interacciones humanas, comparar muchas veces supone la perdición, ya que no todos nos basamos en los mismos datos, no todos ponemos nuestro foco en las mismas características y para que todo fuera bien deberíamos poner al principio de la conversación cuales son los principios y los términos en los que nos vamos a basar, pero no hace falta reflexionar mucho para darnos cuenta que esto es, casi, imposible.

¿Comparas mucho? ¿Huyes de las comparaciones?

Foto: Xavier J. Peg